Falta de liquidez y ahora menores ventajas fiscales

La Voz

ECONOMÍA

Los principales inconvenientes de los planes de pensiones son su falta de liquidez, y la pérdida de ventajas fiscales tras la última reforma del IRPF, que entró en vigor en enero del 2007. A diferencia de otros productos de inversión, los planes solo pueden rescatarse con la jubilación, fallecimiento o invalidez del partícipe, así como -excepcionalmente- por enfermedad grave o por desempleo, cuando se agota la cobertura.

La prestación de lo ahorrado se puede percibir en forma de capital, con un pago único; en una renta mensual hasta que fallezca el titular o agotar los ahorros; o un combinado de ambos. Pero la tributación difiere. En la reforma del 2007 se eliminó la deducción del 40% para el rescate en forma de capital. El resto de las prestaciones tributan como rentas de trabajo.

La Organización de Consumidores y Usuarios los desaconseja y, por el contrario, recomienda optar por una cartera diversificada en fondos de inversión, aunque expertos como Paula Mercado aún los consideran atractivos, aunque recuerda que «cuanto más joven se empiece a ahorrar, aunque la aportación mensual no sea alta, mejor resultado dará». Mercado reclama además que se modifique su fiscalidad, porque «habría que premiar el ahorro a largo plazo y gravar de forma diferente el patrimonio aportado y los rendimientos».