Atodos nos preocupa el deterioro del tejido empresarial de Galicia, la pérdida de inversiones y de capital productivo, bien por la deslocalización industrial, o bien por el cambio de la sede social de las firmas. ¿Qué hay que hacer para evitarlo? En primer lugar, tenemos que ser ambiciosos. Nuestra mejor baza es la de ser más listos que nuestros competidores. Que cada uno en su sector se vuelque en hacer el producto más complejo que sea capaz, trabajando con innovación y procesos de máxima eficiencia para que la suma de todos nuestros costes productivos sean menores que los de nuestros rivales.
En segundo lugar, es importantísimo -yo diría que fundamental- que el personal, hombres y mujeres, tengan el más alto grado de especialización para mejorar la productividad y ser más competitivos.
Puede parecer obvio, pero si queremos prevalecer y hacernos fuertes frente al adversario externo tenemos que dominar la base del núcleo duro del conocimiento en un proceso continuo que nos permita tener una marca y distinguirnos.
Yo siempre digo que la carta acreditativa que ha puesto en marcha el naval de la ría de Vigo tiene que ser garantía de calidad como cuando hablamos de los relojes suizos, por ejemplo. En definitiva, el objetivo es buscar el sello, la excelencia empresarial y, desde aquí, aprovecho para animar a la Xunta de Galicia a retomar el camino de la Sociedad del Conocimiento, que en los últimos meses ha quedado aparcada, porque es fundamental para todos saber aprovechar nuestras sinergias y sacarles el máximo rendimiento.
La gente de nuestra tierra tiene que acostumbrarse a la tecnología. Tenemos que tomar la iniciativa. Y otra cosa muy importante: el uso sin vacilaciones de la lengua inglesa si queremos abrirnos camino en el exterior. Solo un ejemplo: de los diez expedientes para nuevas construcciones que Barreras tiene sobre la mesa, solo uno es español.
La pérdida de tejido empresarial es una realidad preocupante que tenemos que combatir. Tenemos que ir a donde la imaginación y la tecnología nos liberen de la competencia. Los astilleros lo estamos haciendo y no existe riesgo de deslocalizaciones.