El 2009 ha sido un año de recortes en los beneficios de las cajas gallegas, que han optado por provisionar frente a posibles contigencias futuras como la morosidad o el deterioro de valores, haciendo más mullido el colchón sobre el que caer si arrecian las dificultades financieras. En este escenario, los resultados anuales consolidados de Caixa Galicia se cerraron con 91 millones de euros de beneficios, lo que supone casi un 60% menos que el año anterior, después de haber destinado 454 millones más a provisiones.
Idéntica decisión adoptó Caixanova, con sede en Vigo, que destinó casi 480 millones a reforzarse frente a posibles imprevistos futuros, lo que se tradujo en un beneficio neto de 144 millones de euros, es decir, un 22,75% menos que en el 2008.
De las cuentas de resultados destaca la evolución de las operaciones financieras, que principalmente se corresponden con la venta de activos. En el caso de Caixanova se cifraron en 302,5 millones de euros (un 48,6% menos que en el ejercicio anterior), cantidad que prácticamente dobla la de Caixa Galicia, que cerró con 158,6 millones y reduce así esta partida de atípicos en un 60,3% respecto al 2008.
Operaciones financieras
Ese año con la venta de sus participaciones de Unión Fenosa, ambas cajas elevaron notablemente los resultados de la partida de operaciones financieras.
En la cuenta de resultados consolidada hecha pública, el grupo Caixanova etiqueta como «resto», en lo que probablemente sean dividendos de participadas, operaciones de tesorería, etcétera, otros 239,8 millones más, que se dispararon en doce meses un 197,83%.
En este contexto, el margen bruto retrocedió un 3,95%, hasta los 1.174,6 millones de euros, en Caixanova, mientras que Caixa Galicia cedió un 17,20%, y cerró el año en 1.055,70 millones. El margen básico, sin embargo, fue positivo (un 5,5%) para la entidad que dirige José Luis Méndez, que se sitúa en 832,1 millones. Caixanova no lo facilitó.
En lo que respecta a la morosidad, ambas entidades financieras han logrado mantenerla por debajo de la media del sector, coincidiendo en una tasa de mora del 4,9%, aunque su crecimiento fue mayor en el caso de la viguesa, que en el 2008 había cerrado en el 3,10%, frente al 3,43% de Caixa Galicia. Para esta última, la ratio de core capital (el nivel básico de capitalización) se situó en el 6,33%, avanzando siete décimas. Caixanova también ha mejorado su capitalización hasta el 6%.
Al analizar el Tier 1, que es el indicador que mide los recursos propios de mayor calidad (mejor cuanto más alto), la viguesa se sitúa en el 8,20% frente al 8,46% de la de A Coruña, avanzando respectivamente 180 y 183 puntos básicos en los últimos doce meses.
La solvencia mejora
La solvencia total -cuyo mínimo exigido está en el 8%- es del 12,20% en Caixanova y del 11,34% en Caixa Galicia. En el 2009 las dos firmas han mejorado este indicador en más de un punto porcentual, concretamente en 1,12 la primera y en 1,26 la segunda.
En lo que la viguesa ha sufrido un notable retroceso -mucho más suave en su homóloga- ha sido en la eficiencia, es decir, los costes en los que incurre para obtener beneficio, y que es más positiva cuanto más baja sea su tasa. Así, Caixanova pasó de tener una tasa del 38,60% a situarse en el 52%. Por su parte, Caixa Galicia pasó del 44,45% en el 2008 al 49,24% en el último ejercicio, aún manteniéndose por debajo del 50%.
Ambas entidades han cerrado oficinas: 63 Caixa Galicia y 241 empleados menos, y 22 Caixanova, con 22 trabajadores menos.