El Gobierno presenta hoy la reforma laboral pese a la oposición sindical

Elisa García

ECONOMÍA

El rechazo frontal de CC.OO. y UGT al retraso de la jubilación reaviva la amenaza de una huelga general

05 feb 2010 . Actualizado a las 09:32 h.

El Gobierno presentará hoy su propuesta de reforma laboral a pesar de que CC.OO. y UGT le han pedido un nuevo aplazamiento para facilitar el acuerdo de negociación colectiva que actualmente ultiman los sindicatos con la patronal CEOE-Cepyme. El Consejo de Ministros debería haber estudiado la propuesta de la reforma el pasado 22 de enero, pero entonces sindicatos y patronal pidieron que se retrasara porque las negociaciones en relación con los convenios colectivos estaban ya bastante encarriladas.

Tras la controversia generada por la reforma de las pensiones que presentó el Gobierno, los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, acudieron el miércoles al palacio de la Moncloa para solicitar al Gobierno que retrase, de nuevo, la presentación de su propuesta de reforma laboral o se limite a elaborar «un simple índice de temas». Los sindicalistas siguen preocupados porque el proyecto del Ejecutivo enturbie la negociación del pacto-guía para los convenios del 2010 y próximos ejercicios.

Toxo y Méndez fueron recibidos por el jefe del gabinete del presidente del Gobierno, José Enrique Serrano. La idea de esperar a conocer la propuesta del Gobierno una vez cerrado el acuerdo entre sindicatos y patronales también es compartida por las organizaciones empresariales. Los cuatro interlocutores ya demandaron un primer retraso de la propuesta oficial. Entonces, la Moncloa les concedió 15 días.

Aunque la petición de retraso no prospere, fuentes del Gabinete aseguran que el proyecto de reforma «no recoge sorpresas», salvo modificaciones de última hora defendidas, sobre todo, por Economía. Además, el conflicto levantado en torno al atraso de la edad de jubilación ha obligado a dar «un toque moderado» a los cambios previstos para el mercado de trabajo.

Propuesta sin sorpresas

Entre los ejes sobre los que el Gobierno desea que giren las modificaciones laborales figuran medidas para la contratación de jóvenes, con especial atención a todos aquellos que el desplome de la construcción ha dejado en la calle y necesitan formación para su reciclaje profesional; y reestructuración del sistema de bonificaciones, considerado agotado, entre otras cuestiones, por su casi universalidad. También defiende el Ejecutivo la regulación de las agencias privadas de recolocación, que terminaría con el monopolio gratuito de los Servicios Públicos de Empleo (antiguas oficinas del Inem); y de la actividad de las empresas de trabajo temporal. Un capítulo importante es aplicar iniciativas para que los expedientes de regulación de empleo se inclinen por la reducción de la jornada en lugar de por el despido. Y, de nuevo, el Ejecutivo apuesta por adaptar el contrato a tiempo parcial a las necesidades del mercado y a las nuevas circunstancias del panorama laboral. Por ejemplo, opina que esta modalidad de empleo puede ser útil para recoger a trabajadores cercanos a la jubilación.

Mientras tanto, ayer se celebró el primer acto contra la decisión del Gobierno de retrasar la edad de jubilación. «Iremos allí donde y como sea necesario para defender los intereses de la sociedad española. Que no le quepa ninguna duda a nadie». «No vamos a aceptar el retraso de la edad de jubilación a los 67 años. Si quieren aplicarlo tendrán que pasar por encima de nosotros». Estas frases y otras similares pusieron en pie a miles de delegados de CC.?OO. Su autor, el secretario general del sindicato, Ignacio Fernández Toxo, presentó el calendario de movilizaciones que ha preparado junto a UGT. Tuvo sumo cuidado en no mencionar el llamamiento a una huelga general, pero tampoco lo descartó. Es más, muchos de los asistentes vieron en las palabras de su líder el embrión de una protesta contundente.

También el máximo responsable de UGT, Cándido Méndez, se refirió al conflicto provocado por la propuesta del Ejecutivo. «Hay políticas que el Gobierno desarrolla bien, como el compromiso de mantener el gasto por desempleo, y hay otros elementos, como sus propuestas en materia de pensiones, que nosotros rechazamos», pero «en este momento, no contemplamos la alternativa de la huelga», explicó.