La fusión entre Caja España y Caja Duero perseguirá como principal objetivo convertirse en un referente en España en un año que se prevé «complejo y difícil» debido a la fuerte contracción económica que afectará al sector. Aun con este panorama, la unión persigue crear una entidad eficiente, con una ratio (la diferencia entre costes e ingresos corrientes) del 43,5%, según informó ayer el presidente de la leonesa Caja España en la asamblea de la entidad.
Esa fusión conllevará, explicó Santos Llamas, la creación de una entidad rentable. Estos objetivos se cumplirán mediante un plan ambicioso de reestructuración, que conllevará la propuesta de cierre de 253 oficinas y la disminución de plantilla en 975 empleados, un 18% de la actual de las dos cajas. El proceso de recapitalización contempla pedir al FROB 560 millones de euros.
Alianza en el sur
Las asambleas de Unicaja (de Málaga) y Caja de Jaén dieron luz verde ayer, en sendas reuniones extraordinarias, a la fusión de ambas entidades, que dará lugar al nacimiento de una nueva caja de ahorros cuyo nombre comercial será Unicaja. La nueva entidad, con sede en Málaga, comenzará a operar el 1 de enero y se espera que se sume Cajasur.