Moody's pasa a negativa la perspectiva de Galicia, Andalucía Extremadura y Castilla y León

María José Alegre

ECONOMÍA

También rebaja la calificación de la deuda de Castilla-La Mancha, Cataluña y Valencia

18 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El crecimiento del déficit pasa factura al Estado, pero también a las comunidades autónomas. La agencia Moody's, que hace un par de días recibió duras críticas del presidente José Luis Rodríguez Zapatero por el análisis en el que colocaba a España a la cabeza del «índice de miseria», ha rebajado la calificación de la deuda de tres autonomías, Castilla- La Mancha, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Y el futuro no pinta bien, porque también considera «negativas», en vez de «estables», sus perspectivas, lo que podría traducirse en nuevos descensos. Moody's coloca en perspectiva negativa, igualmente, a las comunidades andaluza, castellano-leonesa, extremeña y gallega, a las que de momento mantiene la calificación.

La agencia de calificación emitió un informe el pasado julio en el que alertaba sobre el fuerte y rápido crecimiento del endeudamiento de las autonomías españolas. Sus expertos piensan ahora que la situación ha empeorado como consecuencia de la trayectoria del producto interior bruto, y las expectativas de una larga etapa de moderada expansión.

El frenazo de la actividad, sumado al incremento de los compromisos financieros, incrementará el riesgo de las comunidades, estiman los expertos. Recuerdan que la mayoría de ellas han proyectado números rojos equivalente al 2,5% del producto interior bruto correspondiente, y su situación se deteriorará en comparación con la evolución de las regiones de otros países comunitarios.

La mayor rebaja ahora decidida se aplica a Cataluña, cuya deuda pasa de la calificación Aa3 desde la A1. Más suave es el descenso de Castilla- La Mancha, que baja a Aa2 desde Aa1, y el que se produce en la Comunidad Valenciana, con retroceso de un grado, desde Aa2 hasta Aa3.

Por otra parte, ayer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) decidió estrechar el margen de discrecionalidad en el gobierno de las empresas cotizadas para conducirlas por el camino de las buenas prácticas. La crisis ha puesto en el epicentro de todas las críticas las abultadas ganancias de ejecutivos y consejeros de compañías -sobre todo financieras- que han tenido que ser rescatadas con fondos públicos. Y los reguladores han empezado a promover políticas retributivas más adecuadas al desempeño profesional de los beneficiarios.

Para conocer las remuneraciones individualizadas de consejeros y primeros ejecutivos habrá que esperar a que se apruebe la Ley de Economía Sostenible, que impone la obligación de comunicar tales datos. Mientras tanto, esa sugerencia del regulador ha suscitado escaso entusiasmo. El informe anual de la CNMV desvelará el número de compañías que se han apuntado a ese nivel de transparencia voluntariamente. La CNMV recomienda ahora, siguiendo pautas de la Comisión Europea, que la parte variable de las retribuciones de los consejeros «tenga límites» y que esté vinculada «a criterios de rendimiento predeterminados y medibles».