Aseguran que el texto favorece la inseguridad y aumenta las posibilidades de fraude
15 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La solución al conflicto que ha desatado la protesta de miles de taxistas, con la convocatoria de una manifestación por el centro de Madrid para el jueves y paros de dos horas -de 11 a 13- en el resto del Estado, se encuentra exclusivamente en manos del grupo del PSOE en el Congreso. Basta con que sus diputados no recuperen el artículo 21, decaído en el Senado, en la tramitación de la denominada ley ómnibus. La norma refleja la liberalización de los servicios, de acuerdo con una directiva de la Unión Europea. Los afectados temen que los socialistas busquen votos en el PNV y Coalición Canaria (CC) para recuperar el antiguo texto. Y el Ministerio de Fomento tampoco despeja la incógnita. Sus responsables se limitan a resaltar que «el artículo ya no aparece en el texto que vuelve al Congreso».
El interrogante se aclarará hoy, tras la reunión fijada entre el PSOE y responsables de la Confederación del Taxi de España (CTE), la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Uniatramc-UGT y Fenadismer. Estas organizaciones rechazan las protestas, pues creen que toca negociar.
El texto que se quedó en el Senado concedía a los vehículos de alquiler con conductor carácter de servicio discrecional de viajeros, lo que muchas organizaciones de taxistas interpretaron como una equiparación a la labor que ellos desempeñan sin el pago de licencias. Insisten que podrán transportar viajeros con una simple autorización. El texto abogaba por fijar limitaciones, pero no las especificaba, y remitía al desarrollo de un posterior reglamento.
Desregulación
La indignación de los taxistas creció al comprobar que la UE dejaba fuera de la ley ómnibus la liberalización de otros servicios especiales. «Es decir, el Gobierno se ha complicado la vida sin necesidad», dijo José Luis Funes, de la Unión Nacional de Autopatronos del Taxi (Unalt), que lamentó que, de prosperar el artículo, se producirá la desregulación de sector, con el aumento de la inseguridad y de las posibilidades de fraude para los clientes. «Quedaremos en situación similar a la de países de Latinoamérica o Marruecos», añadió. Unalt, con la Federación de Asociaciones de Vehículos con Conductor (Feneval) y la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), han organizado la manifestación y los paros. A su juicio, las protestas movilizarán a unas «100.000 familias».
Todas las entidades coinciden en la conveniencia de estudiar la situación de los vehículos de alquiler con conductor en la mesa de negociación de la futura Ley de Ordenación del Transporte Terrestre (LOTT), una asignatura pendiente en España. «Deberíamos abordar la norma con y sosiego para redactar un texto satisfactorio para todos», resaltó el secretario general de UPTA, Sebastián Reyna.