La Comisión pide que el sector que ha causado la crisis contribuya a la recuperación de la economía
12 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los países de la UE propusieron ayer al Fondo Monetario Internacional la creación de una tasa global sobre las transacciones financieras, en una cumbre que puso de manifiesto las diferencias existentes entre los socios en cuanto al modo de aplicar un impuesto a las primas bancarias. En el texto acordado finalmente, los líderes de la UE «animan» al FMI a «estudiar» la creación de una tasa mundial «sobre las transacciones financieras» inspirada en el modelo de la tasa Tobin. De esta forma, Europa le recuerda al FMI la tarea que el G-20 le confió en septiembre, con el objetivo de asegurarse de que los bancos asuman parte de los costes que los Gobiernos y, por tanto los contribuyentes, debieron asumir para rescatar a un buen número de entidades financieras. «Habiendo visto lo que ha pasado, creo que tiene sentido que el sector que ha causado tantos problemas a nuestra economía, aporte su contribución a la economía global», declaró el presidente de la Comisión, José Manuel Barroso. La idea de imponer un gravamen mundial basado en el modelo de la tasa Tobin fue relanzada el jueves en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE por el primer ministro británico, Gordon Brown.
El economista estadounidense James Tobin había sugerido en los años setenta una tasa sobre las transacciones financieras para ralentizar la volatilidad de los mercados de cambio. Su plan resurgió con la hecatombe económica mundial, pero esta vez sus partidarios pretenden crear un instrumento destinado a que los bancos participen en la financiación de la crisis.
Por otro lado, los líderes de la UE excluyeron por ahora adoptar una propuesta de Brown y del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de instaurar un gravamen mundial sobre las primas pagadas a los banqueros. Londres anunció esta semana un impuesto excepcional sobre esas primas y París afirmó el viernes que emularía la medida.
Apoyo de Trichet
En una tribuna publicada el jueves por el diario Wall Street Journal , Brown y Sarkozy abogaron por ir más allá del nivel nacional y crear un impuesto mundial tanto sobre los bonos de los banqueros como sobre las transacciones financieras. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, pareció apoyar la iniciativa de los bonos ayer, al instar a los bancos a reforzar sus propios fondos en vez de abonar dividendos a los accionistas o primas a los empleados. Sin embargo, por el momento, ni Estados Unidos ni Alemania parecen dispuestos a secundar la propuesta.
La canciller alemana, Angela Merkel, estimó que se trata «de una idea seductora», pero afirmó que iría contra la legislación de su país. «En cambio, soy favorable a que hallemos garantías para impedir que los contribuyentes deban volver a pasar por caja si vuelve a haber una crisis bancaria. Y es ahí donde interviene la tasa sobre las transacciones financieras», agregó Merkel.