El BCE ve difícil de rebatir el informe de S & P, y Botín pide un esfuerzo común para mantener la calificación

La Voz N. B.

ECONOMÍA

Aunque el presidente pasó de puntillas sobre el informe de calificación de Standar & Poor's, insistiendo en la buena salud de la deuda española -a la vista de que tanto Moody's como Fitch (las otras dos agencias de calificación de riesgo) le mantienen el máximo rating-, desde el Banco Central Europeo (BCE) consideran «difícil de rebatir» el informe de S&P, aunque no evalúan la advertencia de la agencia, sino que «invitan» a entender el mensaje en su contexto.

Así, José Manuel González-Paramo, miembro del comité ejecutivo y del consejo de gobierno del BCE, declaró a Efe que la revisión de la calificación puede ser «para bien, pues estos avisos son escuchados con mucha atención por los Gobiernos, y les llevan a hacer lo necesario para restaurar la credibilidad en los mercados».

Independientemente de lo que haga el Ejecutivo -desde S&P le instan a aplicar reformas enérgicas que reconduzcan en los dos próximos años la abultada deuda-, quien sí hizo ayer un llamamiento al «esfuerzo conjunto de los sectores público y privado para mantener el rating» fue el presidente del Santander, Emilio Botín.

En este sentido, aunque admitió que la deuda pública ha crecido «de manera importante», también destacó que la posición de partida de España es mejor que la de otros países, pues su nivel de endeudamiento es menor.

Por su parte, tanto desde la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) como desde la Asociación Española de Banca (AEB) acogieron con «prevención» la rebaja de la calificación, aunque recordaron que la advertencia de la agencia de rating es a dos años vista, por lo que el peligro real estaría en que no se corrigieran los fallos que han motivado las recomendaciones, lo que encarecería la financiación del déficit público y lastrará el desarrollo de la economía.

Desde el Gobierno, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, consideraba «un poquito excesivas y exageradas» las consideraciones de S&P, y las achacaba -igual que el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia- al «efecto contagio» por lo que está sucediendo en Grecia. Zapatero se mostró ayer confiado en que el déficit volverá a los límites marcados por la UE.