Las dudas sobre la salud de la deuda española hacen caer el Ibex un 2%

M.?J. Alegre

ECONOMÍA

El Tesoro se examina hoy ante los inversores con el lanzamiento de una emisión de entre 2.000 y 3.000 millones

10 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La economía española se somete hoy al examen de los inversores internacionales. El Tesoro lanzará una emisión de entre 2.000 y 3.000 millones de euros que coincide en el tiempo con el empeoramiento de la percepción que la agencia de calificación estadounidense Standard & Poor's tiene de la situación de las finanzas nacionales, en medio de la inquietud sembrada en la zona euro por la trayectoria de las cuentas públicas de Grecia, uno de los socios de la moneda única.

Si se confirman las sombrías perspectivas anticipadas para España, se encarecerá la financiación pública, pero también la privada. La calificación del Reino de España es el paraguas, y los bancos utilizan los títulos de deuda como garantía para obtener recursos del Banco Central Europeo.

En un momento nada oportuno, Standard & Poor's comunicó el cambio en su visión futura de la economía española, que ahora percibe «negativa» en vez de «estable» por estimar que la deuda pública alcanzará en el 2010 el 67% del PIB y el déficit seguirá siendo elevado -un 9,5% este año y un 8,1 el que viene, frente al 11,2 y el 10,1 que augura Bruselas-, en un escenario de bajo crecimiento económico.

La modificación es el primer paso, no irreversible, hacia una rebaja adicional de la calificación. El pasado 19 de enero, la agencia excluyó a España de la lista de países con la calificación crediticia AAA, la máxima que concede, y la fijó en AA+, por entender que la «respuesta pública» iba a ser insuficiente para contrarrestar las amenazas que se cernían sobre el crecimiento.

No todas las agencias de calificación piensan lo mismo. Esta misma semana, Moody's aclaró que no percibe amenazas inmediatas que le fuercen a reconsiderar la nota que concede a las emisiones de España y otros países, a los que sigue otorgando la máxima puntuación. Pero los inversores se inclinaron por la visión más negativa: el Ibex 35 de la Bolsa de Madrid perdió un 2,17%, y el indicador de referencia se situó en mínimos mensuales, en 11.541 puntos. Constructoras y bancos fueron los más afectados.

El Gobierno tampoco concede mayor importancia al aviso. En sus proyecciones ha previsto que el peso del endeudamiento se situará en el 62,5% el próximo año tras alcanzar el 53,4% en el actual ejercicio. Supone rebasar el techo del pacto de estabilidad -y el nivel del examen que nos dio acceso al euro- y la escalada ha sido muy rápida, admiten fuentes del Ejecutivo. La financiación debida por todas las Administraciones públicas llegó, en la etapa reciente, a representar tan solo el 36,2% del PIB generado por la economía en el 2006 y, desde entonces, la crisis ha pasado factura en forma de elevación del gasto y reducción de los ingresos.

Pero la comparación con el promedio de la zona euro, estimado este año en un 77,7% del PIB, todavía supone un diferencial abultado. Standard & Poor's lo toma en cuenta, y argumenta que, cuando se pone al lado de sus pares, «España se enfrenta a un largo período de evolución inferior, con una tendencia de crecimiento del PIB anual inferior al 1% por el alto endeudamiento del sector privado, que llegó al 177% del PIB, y por su rígido mercado de trabajo».