Las empresas españolas sufren su peor año, con una caída de beneficios del 30%

M. J. Alegre

ECONOMÍA

El desánimo de quienes han perdido el trabajo y el parón de la inmigración reducen la población activa

05 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las empresas españolas atraviesan, desde el otoño del 2008, «el período más duro de la crisis más profunda» de su historia reciente. Si no fuera por el alivio de unos tipos de interés «extraordinariamente bajos», sus cuentas arrojarían saldos peores que en la crisis de 1993. Pese a que el precio del dinero está en mínimos históricos, los resultados han sufrido, entre enero y septiembre de este año, un desplome del 29,7%, según datos de la Central de Balances trimestral del Banco de España.

En la presentación de estas cifras, el director general del Servicio de Estudios de la institución, José Luis Malo de Molina, alertó a las compañías para que, en cuanto puedan, empiecen a reducir su endeudamiento si quieren aprovechar la etapa de recuperación.

Todo apunta a que el tramo más negro del túnel se localizó en la primera mitad de este año, mientras que en el tercer trimestre el descalabro de actividad y empleo se suavizaron. «Lo peor de la crisis ha quedado seguramente detrás», apuntó Malo de Molina. Pero recordó que las compañías suelen ajustar las cuentas en la recta final del ejercicio, por lo que no es descartable un empeoramiento en los resultados que presentarán en diciembre. Y se mostró convencido de que el ajuste del empleo continuará por un período que no se sintió capaz de calcular.

Por otra parte, y según se recoge en el último boletín económico del Banco de España, el desánimo de los hombres españoles ante la frustración de no conseguir un trabajo y el parón registrado en la llegada de inmigrantes son las principales causas de la disminución de la población activa.