El presidente suma el apoyo de los sindicatos y avisa que defenderá «o interese de todos, e non dalgúns»
28 nov 2009 . Actualizado a las 02:49 h.El futuro de las cajas gallegas pasa por una defensa estricta de los criterios de «solvencia» y «galeguidade», propuestos por el presidente de la Xunta. Este mínimo común múltiplo lo aceptaron implícitamente los máximos dirigentes de las cajas y explícitamente los líderes de la oposición, la patronal gallega y, ayer, las tres principales organizaciones sindicales, que cerraron la ronda de contactos abierta por Alberto Núñez Feijoo. De esa cita se extrajo una posición común a favor de la fusión de las centrales, a la vez que José Antonio Gómez (UGT), Xosé Manuel Sánchez Aguión (CC.?OO.) y Xesús Seixo (CIG) enfatizaron su defensa del empleo.
«A ninguén lle gusta que as caixas deixen de existir», puntualizó Feijoo tras dos horas con los representantes sindicales. El presidente sostuvo que su papel, en pleno debate sobre el futuro del sector financiero, es defender el interés común: «Imos cumprir co noso deber, que non é defender o interese dalgúns, senón o de todos». «E a partir de aí -añadió-, cada caixa é soberana para tomar as decisións oportunas». Y advirtió al Banco de España que, como ente regulador, «ten que ter a mesma vara de medir en todas as comunidades». Feijoo avanzó que, tanto si explica la postura de la Xunta antes de marcharse de viaje, como si lo hace después, no la modificará. Y sobre la no concordancia de datos entre los aportados por las cajas y los presentados por la Xunta, puntualizó que «non pode haber unha diferenza do cen por cento». Si el PSOE gallego apostó por una fusión virtual de Caixa Galicia y Caixanova (a través de un SIP), UGT -a priori el sindicato más próximo a los postulados socialistas- dio otra lectura. La máxima de la central que dirige José Antonio Gómez es la de aspirar a cajas «fortes, solventes e cunha obra social potente». Gómez insistió en que el resultado de cualquier unión debe ser «superior á mera suma» y el SIP le sonó a «experimento» sin «contraste».
La oposición al cierre de operaciones con entidades foráneas primó también en la postura de Comisións Obreiras de Galicia. Xosé Manuel Sánchez Aguión refirió que las cajas son depositarias de un patrimonio acumulado a lo largo de muchos años por miles de gallegos, por lo que los centros de decisión tienen que radicar en Galicia. Lo contrario sería un «expolio». «Opoñémonos a calquera absorción fóra», explicitó. Xesús Seixo zanjó el asunto con un voto a favor de la fusión porque un SIP con otras comunidades perjudicaría más que la unión interna, y llamó a superar intereses locales, personales y políticos.
Ayer, las diputaciones de A Coruña y Pontevedra aprobaron por unanimidad apoyar la galleguidad de las cajas.