Un detenido en A Coruña en la huelga de los supermercados

La Voz

ECONOMÍA

La huelga del sector del comercio de alimentación convocada ayer por UGT, CC.?OO. y CIG tuvo especial relevancia de madrugada, cuando los piquetes acudieron a los centros logísticos e impidieron la salida de los camiones de reparto. Ocurrió en el polígono betanceiro de Piadela, sede de Gadisa, donde los huelguistas quemaron neumáticos y abuchearon a los compañeros que llegaban a su puesto de trabajo. En Narón, la jornada arrancó frente al centro logístico de Lidl, donde entraron a trabajar varios encargados y mandos intermedios. En Lourido (Poio) no salieron camiones de Froiz desde las seis de la mañana y la dirección envió a los conductores de vuelta a sus casas ante la imposibilidad de continuar con el trabajo.

Durante el resto de la jornada, grupos de piquetes recorrieron las calles de las principales ciudades manifestándose delante de los supermercados que se encontraban abiertos. En algunos hubo cierto nerviosismo, porque los responsables de los establecimientos decidieron cerrar las verjas con los clientes dentro.

En A Coruña, un miembro del comité de huelga fue detenido por la policía frente a un establecimiento de San Andrés por no llevar consigo el DNI, hecho que denunció el sindicato CC.?OO como un «exceso de celo por parte de la policía». En Ferrol, la jornada se llevó a cabo sin incidentes de importancia, aunque sí con continuos rifirrafes en las puertas de los supermercados que estaban abiertos y que los piquetes obligaron a cerrar a golpe de silbatos y sirenas.

En algunos establecimientos las discusiones subieron de tono, pero sin repercusiones mayores. Los sindicatos cifraron en un 100% el seguimiento de la huelga, aunque la mayoría de los súper volvieron a abrir sus puertas una vez que los piquetes se marcharon.