Las cuatro patronales provinciales gallegas se muestran dispuestas a «acatar» la decisión de la Xunta y abrirse a reflexionar sobre una fusión gallega. Admiten que los localismos existen y que habría que tener la «sensibilidad suficiente» por todas las partes como para «no convertirlos en un problema irresoluble». Pero todos los portavoces empresariales confían en que la posición de Núñez Feijoo será la más documentada.
Fernández Alvariño, el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, que presentó un informe contrario a la fusión, señaló que la información que facilite Feijoo «podría cambiar nuestra postura», aunque señaló que, a priori, «nuestro posicionamiento sigue siendo partidario de la coexistencia de dos cajas».
Francisco Rodríguez, presidente de los empresarios de Ourense, admitió que su valoración se verá «muy condicionada» por la decisión del presidente al no tener un conocimiento real de la situación. En el mismo sentido, Jaime López, secretario de la patronal lucense, se mostró partidario de «mirar por una Galicia única».