El secretario general de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez, evitó ayer desvelar la posición de su partido sobre el futuro de las cajas de ahorro, aduciendo que lo propio es «que falen primeiro» los responsables de las entidades. Es más, manifestó que existe la firme posibilidad de que los directores generales de Caixanova y Caixa Galicia se pronuncien esta semana sobre sus intenciones para las cajas con el fin de determinar «o percorrido que ten» cada una de las instituciones. Consultadas las dos entidades sobre ese calendario marcado por el socialista, Caixa Galicia y Caixanova declinaron opinar.
Al término de una reunión de la comisión permanente del PSdeG, Pachi Vázquez aprovechó para criticar el papel que está desempeñando el Gobierno de Núñez Feijoo en este proceso, al mostrar su sorpresa por los cambios de actitud de un Ejecutivo «desnortado», dijo, que da un «paso adiante e outro paso atrás» a través de la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, quien sugirió que la Xunta apostaría por una caja solvente, si bien luego el Gobierno gallego reafirmó en un comunicado que estudia una o dos cajas. Vázquez considera que no es muy normal que una conselleira acabe siendo desautorizada por su propia consellería, lo que demuestra que Feijoo «non é capaz de tomar as rendas deste país».
Distancia de Economía
El Ministerio de Economía mantiene una relativa distancia en lo que tiene que ver con los procesos de fusión de cajas de ahorros. El departamento que dirige Elena Salgado mantiene, sin embargo, que lo deseable es que «cuanto antes se reordene el sector financiero, mejor», un mensaje que ha deslizado la vicepresidenta económica en las últimas semanas.
El ministerio mantiene igualmente que han de ser las propias entidades las que lleven a cabo sus procesos de alianzas «como entidades privadas que son», sin que desde Economía «se pueda imponer nada», añaden fuentes próximas al departamento económico. Ese papel dentro del sistema financiero, insisten las fuentes consultadas, solo puede ostentarlo el Banco de España.
El trabajo del ministerio se ha centrado en dotar al sistema de herramientas (el FROB) para superar la reestructuración bancaria.