Tener visión estratégica de Galicia, evitar personalismos y generosidad

La Voz

ECONOMÍA

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, tomará en los próximos días una decisión sobre el futuro de las cajas de ahorros que será vital para Galicia, por cuanto si se torna errónea hipotecaría el futuro financiero de la comunidad gallega.

Afectará directamente a José Luis Méndez, director general de Caixa Galicia, y a Julio Fernández Gayoso, presidente de Caixanova. En caso de que ambas entidades lleven a cabo algún tipo de alianza (entre las que podría incluirse la fusión) será necesario que se apliquen, entre otros, tres parámetros: evitar cualquier tipo de personalismos; hacer prevalecer la visión estratégica del territorio gallego frente a cualquier interés personal, y generosidad para desarrollar la nueva entidad. Fuentes del Gobierno autónomo al ser preguntadas sobre cómo se llevaría a cabo la fusión, insistieron en que podría ser que no ocurriera. Recalcaron, sin embargo, que de llevarse a cabo tendría que ser una operación entre iguales, sin vencedores ni vencidos.

La ley de cajas

Núñez Feijoo había advertido de que podría posicionarse a favor de una alianza con entidades foráneas a través de la SIP siempre que no se perdiera la gobernabilidad de las cajas. Sin embargo, este asunto se torna más complicado por cuanto la institución resultante tendría que estar sometida a la ley gallega de cajas de ahorros.

El apremio por las tomas de decisiones viene motivado por mandato del Banco de España, que ha puesto a disposición los fondos de reestructuración, que pueden tener fecha de caducidad en el primer trimestre del próximo año, cuando los grandes países europeos ya hayan sanead o sus entidades financieras y Bruselas no permita utilizar ayudas públicas.

El FROB fue aprobado por el Congreso de los Diputados en el pasado mes de julio y fue dotado con 9.000 millones de euros, que todavía ninguna entidad ha decidido emplear.