La firma del presidente de los constructores de Pontevedra, de 300 trabajadores, tiene un pasivo de 70 millones
02 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La constructora pontevedresa Indeza Edificaciones y Obra Civil se ha visto obligada a recurrir al concurso de acreedores al no poder refinanciar un pasivo que alcanzaba los 70 millones de euros. La empresa se vio abocada esta semana a presentar la suspensión de pagos de forma voluntaria después de que el pasado 29 de septiembre expirase el plazo que la mantenía en una fase preconcursal desde hacía tres meses.
Durante las próximas semanas, la constructora prevé reunirse con entidades financieras para aproximarse a la viabilidad económica. Es justo con los bancos y cajas de todo el país con quienes la compañía de Ángel Fernández Presas, presidente de la Asociación de Constructores de Pontevedra (APEC) y de la Cámara de Contratistas, mantiene una deuda de 20 millones de euros, el 30% del total, según indicaron fuentes próximas a la compañía.
El intento de la empresa de buscar in extremis una fórmula legal que ampliase el tiempo de negociación un mes más parece no haber fructificado, y fuentes consultadas por La Voz confirmaron ayer que el documento entró por registro hace tres días y se encuentra ya en el Juzgado de lo Mercantil número dos de Pontevedra.
La división del Grupo Indeza, propiedad de Ángel Fernández Presas, solo logró refinanciar 35 millones de euros durante los últimos tres meses.
Cerca de 300 trabajadores se encuentran ahora con la incertidumbre que rodea su futuro, después de llevar desde mayo acumulando retrasos puntuales en las nóminas.
Entre los pagos pendientes que espera recibir la compañía para intentar reflotarse se encuentra el abono de seis millones de euros que la firma reclama a las Administraciones locales. Por su parte, el Concello de Pontevedra señaló ayer que la única liquidación pendiente con Indeza asciende a los 250.000 euros correspondientes a la reforma de la calle Pardo Bazán, a pesar de que la empresa reclama 1,5 millones.
La constructora arrastra esta situación desde que la crisis del ladrillo le estalló en las manos, a pesar de que su volumen medio anual de ventas había crecido un 35% desde el 2004.
Desde la empresa recalcan que todavía disponen de tiempo para salir de esta situación y lograr la viabilidad de Indeza Edificaciones y Obra Civil. Aseguran que las conversaciones «van por buen camino» y que el juez todavía debe analizar la documentación presentada para que la compañía pase a manos de administradores concursales.
Por el momento, la constructora de Ángel Fernández Presas tiene edificaciones paralizadas en varios municipios de la provincia de Pontevedra, mientras que el resto de las divisiones del grupo continúan con su actividad habitual.