La Xunta podría remitir la ley al Parlamento la próxima semana, y ya trabaja en la orden de reparto de megavatios
25 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La Xunta convocará de nuevo al sector eólico a un macroconcurso, si da tiempo en enero, en el que se repartirán 2.900 megavatios, la misma cantidad admitida a trámite un año antes en el polémico concurso del Bloque que fue suspendido en agosto por el nuevo Gobierno del PP. En él, los aspirantes pujarán por áreas geográficas localizadas, y en cada zona solo se podrá instalar el operador que gane el concurso. La Consellería de Economía e Industria confirmó ayer su intención de cumplir unos plazos, adelantados por La Voz, según los cuales en febrero se reunirá la comisión de valoración de los proyectos y en marzo se resolverá el concurso.
El director xeral de Industria, Ángel Bernardo Tahoces, no cree que este calendario sea contradictorio con lo anunciado hasta ahora. El martes, en el Parlamento de Galicia, el conselleiro Javier Guerra informó de que los molinos se repartirán «cun novo modelo, no que se contemplan concursos por áreas de potencia en función da súa capacidade de evacuación». Tahoces insiste en que serán varios concursos, pero una única convocatoria.
El director xeral de Industria se reunirá el lunes con representantes de Red Eléctrica de España (la gestora del sistema) para «determinar con toda claridad la potencia que cabe en cada nudo de evacuación que hay en Galicia». Acto seguido, explica, se aprobará «un estudio técnico, que ya está en fase de elaboración, para distribuir esa potencia entre las distintas áreas que vierten energía a esos nudos». «Red Eléctrica -asegura el responsable de Industria- determinará lo que cabe en cada nudo, y nosotros decidiremos lo que se instala en cada territorio asociado a esos nudos».
La consellería remitirá al Parlamento el anteproyecto de la nueva ley eólica posiblemente la próxima semana, para que sea aprobada a «finales de diciembre o principios de enero». De forma paralela, se redactará la nueva convocatoria de megavatios. La Xunta aún no ha decidido si hacerlo mediante varias órdenes, una por cada área, o en una sola, «por lotes de potencia». Tahoces se muestra partidario de hacerlo en un solo documento, «mejor que publicar el mismo día varias decenas de órdenes en el DOG» , porque «permitirá a los promotores visualizar en un único instrumento en qué zonas pueden concursar». De este modo, afirma, se podrán presentar proyectos empresariales de mayor envergadura, sumando los megavatios previstos en varias áreas.
Para evitar la posibilidad de que, una vez resuelto el concurso, y en el probable caso de que un adjudicatario que solo haya recibido parte de la potencia solicitada se niegue a ejecutar el plan industrial, como ocurrió en la anterior legislatura, en la orden de convocatoria «se dejarán claros una serie de condicionantes» para imposibilitar esa renuncia. Uno de los argumentos sopesados para promulgar, no solo una orden de convocatoria, sino tantas como áreas geográficas, es evitar que futuros recursos judiciales contra el reparto paralicen el sector eólico en Galicia. No obstante, Tahoces explica que «si al final se apostase por una sola orden, se incluirían lotes estanco de potencia, de modo que los operadores solo podrían recurrir la resolución en cuanto a las áreas que les afectan». Según esta fórmula, los aspirantes pujarán por áreas completas. Es decir, en cada zona habrá un único operador, «con excepciones de áreas grandes, que se podrían abrir a dos o tres».
Tahoces considera que el hecho de repartir el concurso en áreas de potencia, «allana mucho el tema, porque simplifica extraordinariamente los trámites». ?El modelo de tramitación con el que trabaja Industria «ahorra el proyecto sectorial», lo que supone un año menos de trámites. Este proyecto sectorial, en vigor actualmente, es el desarrollo urbanístico integral de cada parque, e incluye declaración de impacto ambiental, visto bueno de Patrimonio y normativa urbanística. Ahora, y tras negociar con Urbanismo y Medio Ambiente, Industria pretende agilizar estos procesos. Así, la declaración de impacto ambiental se resolverá durante la fase de autorización administrativa. Otro cambio respecto al modelo del BNG es que la presentación de los proyectos no requerirá la acreditación del punto de interconexión de cada parque, «de modo que las empresas tengan más margen con los distribuidores o con Red Eléctrica».