Las propuestas para limitar las exorbitantes primas a los banqueros dominarán buena parte de los debates de la reunión de ministros de Economía y Finanzas del G-20, que comenzó ayer en Londres.
El comienzo de este foro fue acompañado por la publicación de un artículo en el diario sueco Dagens Nyheter firmado por siete ministros de Economía, entre ellos la española Elena Salgado, en el que reclaman una regulación más estricta de las bonificaciones que perciben los ejecutivos del sector financiero. En concreto, los responsables de finanzas piden la prohibición de primas garantizadas por más de un año, que se paguen por tiempo limitado y que sean acordes con la salud financiera de la entidad y con los objetivos logrados por el perceptor.
Los ministros firmantes (de Suecia, los Países Bajos, Luxemburgo, Francia, España, Alemania e Italia) acusan a los bancos de querer solventar esta crisis como si fuera solo un pequeño obstáculo, y recuperar cuanto antes las viejas prácticas a la hora de hacer negocios. «Este no es solo un comportamiento peligroso y cínico, sino también un golpe en la cara a todas las personas que se quedan sin empleo. Debemos asegurarnos de que los bancos nunca más puedan poner en riesgo todo el sistema financiero y queremos conseguir una política estricta para las bonificaciones», subrayan.