El británico, un mercado goloso y repleto de alternativas

ECONOMÍA

El consumidor medio británico es un fiel de la tecnología, y su templo es uno de tantos cientos de centros comerciales dispersos por el país. Telefonía y electrónica ocupan a menudo buena parte de los locales de los populares shopping centres a los que muchos ingleses acuden religiosamente cada fin de semana.

El del Reino Unido es un mercado dinámico y de fuerte tradición consumista. De sus 61 millones de habitantes, más del 75% son usuarios de Internet, uno de los índices de penetración más elevados de Europa. Buena parte de la población se interesa por las últimas tendencias en todos los ámbitos y también, claro, en tecnología. Además, tiene en Londres la ciudad europea de referencia en el lanzamiento de novedades.

Obviamente, se trata de un país muy goloso para las grandes empresas de comunicación y tecnología. La consecuencia es que los ingleses tienen a su disposición una amplia gama de opciones, tanto en servicios de comunicaciones como en todo tipo de gadgets. En telefonía móvil, hay al menos cinco grandes compañías para elegir: O2 (perteneciente a Telefónica desde hace años), T Mobile, Vodafone, Orange y Three. Las alternativas no terminan ahí, puesto que también compiten en este sector otras como Virgin Media, del conglomerado de Richard Branson, o Tesco Mobile, división perteneciente al gigante Tesco, una enorme cadena de supermercados.

Las operadores ofrecen contratos que oscilan entre las 15 y las 35 libras (entre 17 y 40 euros), incluyendo una generosa cantidad de minutos de conversación y mensajes cortos. La lucha en los móviles es feroz. Los servicios de televisión e Internet son en general baratos, si se comparan con España. Virgin Media proporciona acceso a un paquete intermedio de canales de televisión y conexión con un ancho de banda decente, todo por 25 libras al mes (32 euros).