La coincidencia es plena: si la crisis tocó fondo en Europa durante el primer trimestre del 2009 y en el segundo ha iniciado una lenta recuperación que no se consolidará hasta el 2010, España tendrá que esperar al menos un año y medio más para tener encendidas las mismas luces de esperanza. El director del Instituto de Estudios Financieros, Juan Iranzo; el ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Blas Calzada; los responsables del gabinete de estudios de Caixa Galicia; o el catedrático gallego de Economía, Xoaquín Álvarez Corbacho, sitúan el horizonte de la «estabilidad» en España a finales del 2011.
Esos 18 meses de retraso respecto a nuestros vecinos europeos son el producto de haberse crecido el paro el doble de la tasa media de la UE (17,92% frente a un 8,9). Y también el producto de la debilidad del mercado exterior español.
Juan Iranzo, máximo responsable del Instituto de Estudios Financieros, alerta en primer lugar sobre la destrucción del empleo, que se ha moderado en la mayoría de los países europeos y que en España «aumentará de nuevo a partir de septiembre, como consecuencia del final del PlanE y de la campaña de contrataciones del verano». En su opinión, hay que hacer ajustes en el mercado laboral, como eliminar la ultraactividad de los convenios, que provoca que sigan en vigor los pactos del 2007 siempre que no haya acuerdo entre las partes. «Esto origina subidas salariales inasumibles hoy en día, del 4% o del 5%; es un problema muy grave que el Gobierno debe abordar», matiza.
Las medidas propuestas a corto plazo pasan por «contener el gasto corriente» y que la inversión pública «sea productiva». También es preciso reactivar el consumo y, para ello, Iranzo sugiere «no subir impuestos pero sí rebajar las cotizaciones sociales».
En su opinión, la salida española de la crisis llegará de la mano de las exportaciones, «y eso obliga a que mejoren nuestros principales clientes (Francia y Alemania suponen el 42% de nuestras ventas al exterior), pero también a mejorar la competitividad de las empresas, por ejemplo con innovación y contenciones salariales».
El análisis es coincidente con el que realiza el ex presidente de la CNMV, Blas Calzada, quien acusa al Gobierno de «errar en sus medidas» y de «perder un tiempo valiosísimo». Calzada sostiene que será necesario retocar «en serio» el mercado laboral para «facilitar la movilidad sectorial y mejorar la formación y la competitividad de las empresas».
Mejores inversiones públicas
Reorientar la inversión pública para acometer gastos con retorno inmediato es otra de las cuestiones claves. El ex dirigente de la CNMV apunta que «una cosa es invertir, por ejemplo, en centrales energéticas que producen a corto plazo grandes beneficios para el país; y otra bien distinta lo que está haciendo el Gobierno, pagando obras públicas con poco sentido práctico en lugar de realizar grandes infraestructuras».
El retraso real de los indicadores españoles respecto a la media europea es de «dos trimestres», según apuntan desde el gabinete de estudios de Caixa Galicia. Pero las mismas fuentes sostienen que la recuperación de la economía española «será más lenta y, por ello, la convergencia con la salida europea de la crisis superará el año de diferencia. «La OCDE dice que en el 2011 habrá un crecimiento sostenido en Europa en niveles del 2,5 o 3%. España en el 2011 habrá corregido en parte sus diferenciales con la UE, pero su crecimiento todavía será menor».
Los técnicos de la caja gallega estiman que, en el caso español, la remontada «llegará más tarde porque nuestro mercado laboral respondió peor a la crisis y seguirá ralentizando todavía durante algún tiempo los indicadores generales del país». «La economía seguirá plana al menos hasta mediados del 2010», concluyen los expertos.
El catedrático de Economía Xoaquín Álvarez Corbacho considera que el gran lastre de la economía gallega también será el desempleo. Pero subraya que Galicia podría estar «bien posicionada» para una recuperación «ligeramente más eficaz». En gran medida, porque esta dependerá de la mejora de las exportaciones y, según advierte, «nuestras empresas están bien posicionadas en la búsqueda y gestión de los mercados exteriores».