La menor dependencia del ladrillo y del turismo permiten a la comunidad aguantar mejor el declive financiero
08 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La economía gallega depende menos de lo que produzca el sector de la construcción y por ello ha logrado aguantar mejor la crisis económica internacional y, de paso, recortar los diferenciales sobre la media española en renta bruta disponible en los hogares. Esa es una de las conclusiones que se presentan en A economía galega. Informe 2008 que el Centro de Investigación Económica y Financiera de la Fundación Caixa Galicia dio a conocer ayer.
Ese nivel de convergencia es pequeño, pero destacable. Conforme al documento presentado por el panel de expertos de la caja -compuesto por 17 expertos bajo la dirección de Alberto Meixide-, en el año 2000 la renta disponible bruta per cápita de los hogares estaba 15 puntos por debajo de la media española, si esta se tomara con un índice 100. Sin embargo, en el 2006 ya estaba en el 91,1, es decir, a nueve puntos. Igualmente, el peso de la economía gallega sobre el conjunto de España era ante de la crisis del 5,12%; en pleno crac económico, esa ratio ha subido ligeramente hasta el 5,15%. Para encontrar una cifra similar hay que remontarse al año 2000, según el mismo informe.
Con todo, los relatores también recuerdan que ese reforzamiento de la economía gallega sobre la nacional ha de tener en cuenta que la población gallega creció ese año menos (un 0,3%) que la media española (un 1,6%).
El centro de estudios de Caixa Galicia explica esas cifras por un diferente comportamiento de la economía gallega, que oficialmente aún no está en recesión (dos trimestres consecutivos de caída del PIB), como sí el conjunto de España y la eurozona. Y se produce ese diferencial por el «mellor aguante do sector da construción, que en Galicia cae a metade que en España, unha menor dependencia do sector turístico e unha mellor evolución do mercado de traballo durante o 2008».
Alta probabilidad de recesión
Sin embargo, el informe también alerta de que a lo largo del segundo trimestre -cuyos datos sobre la evolución del PIB aún no se han presentado- «con alta probabilidade» Galicia podría entrar «técnicamente en recesión», es decir, acumulando dos trimestres consecutivos de descenso en su economía.
La evolución económica de Galicia durante el 2008 muestra una «forte desaceleración económica» especialmente en sectores como el industrial, que ya decayó un 15% en los tres primeros meses del año. Con todo, el descenso en esta rama de la actividad económica se viene produciendo desde mediados del pasado ejercicio. Sin embargo, hay otros sectores que van manteniendo su crecimiento, aunque de forma más tibia, como la energía o el primario (agricultura y pesca , un 1% más de actividad en el primer trimestre).
Buena parte del aguante registrado por la economía gallega se constata en los datos de empleo. «Durante o 2008 -explica el informe- o mercado de traballo fréase en Galicia, mais aínda non se contrae, ata o primeiro trimestre do 2009». Quiere decir que hasta este año no se destruía empleo (más paro que nuevos contratados). De hecho, el ejercicio pasado acabó con un aumento del 0,6%, frente a una caída del 0,5% para el conjunto de España.
El factor de la construcción
El diferencial de crecimiento tiene un exponente claro en el sector del ladrillo, con una contracción «menos forte» en Galicia que en el conjunto de España, si bien, como recuerda el informe de Caixa Galicia, el peso del sector de la construcción es mayor en la comunidad. Algunos datos acreditan esa diferencia: el número total de afiliados a la Seguridad Social en esta área cayó un 20% durante el cuatro trimestre del 2008, justo el doble que en Galicia. Y el paro registrado aumentó en doce meses un 105%, frente al 54% en la comunidad.
A la mejora de esas cifras contribuyó la licitación de obra pública: Galicia fue el sexto territorio en el que más euros se invirtieron por habitante en trabajos a instancias de las Administraciones públicas: 1.030 euros por ciudadano de media frente a lso 898 del conjunto de España.
Otro sector que permitió a Galicia resistir mejor los embates del crac económico fue el turismo, aunque se puede interpretar de dos maneras. Porque en la comunidad tiene aún poco peso este sector: «Segue a amosar un escaso nivel de atracción para visitantes estranxeiros», dicen los expertos. Y esa menor dependencia permite que, al desplomarse ese sector, su impacto se note menos que en otras regiones.