El desplome de los tipos de interés -para la eurozona, el precio del dinero está en el 1%- no ha suavizado las condiciones de la banca para conceder préstamos personales. Según los datos del mes de abril publicados por el Banco de España, los créditos al consumo se quedaron ese mes en el 10,61%, medio punto más que en marzo y nueve veces más que el precio oficial del dinero. La cifra también está por encima de la de doce meses antes. Pero entonces, en abril del 2008, los tipos se encontraban en el 4%.
El precio al que se pagan los préstamos a particulares alcanzó su pico a inicios de año, con diferenciales por encima del 11%, una cifra inédita en los últimos seis años que contabiliza el Banco de España. La explicación a esos guarismos tan elevados está en el aumento de la morosidad, que tiene entrampadas a muchas entidades. La banca opta por intereses muy altos para limitar el impacto de los impagados. A diferencia de los créditos a la vivienda, en los préstamos personales no hay un activo detrás que cubra los fallidos, como sí hace una vivienda.
Por entidades, son las cajas las que han implantado unos diferenciales más altos para este tipo de préstamos: en abril llegaron a una media del 12% de interés; dos puntos más que en el mes precedente. Los bancos se quedaron en el 11,02%.
Donde sí se ha ido notando el impacto de la caída de los tipos es en la vivienda. Con el precio del dinero en ese 1%, el euríbor cerró abril por debajo del 2% y la banca, por término medio, ofreció ese mes sus préstamos a la vivienda con un interés del 3,55%. Las cajas lo pusieron en el 3,69, y los bancos, medio punto menos. Hace un año estaban por encima del 5,3.
Préstamos destinados a otros fines -ni vivienda ni consumo- también recogieron en los últimos meses descensos considerables, si bien en abril (ver gráfico) repuntaron ligeramente.
El euríbor más bajo
Por otra parte, el Banco de España oficializó ayer el euríbor del mes de mayo en el 1,644%, la cifra más baja en los diez años de cotización de ese indicador. Ese nuevo descenso permitirá un ahorro anual en las cuotas de hasta 2.600 euros para una hipoteca media en Galicia, aunque dependerá de si el préstamo tiene suelo.