La decisión de la empresa Lácteos Lence (Leche Río) de suspender ayer la recogida de leche en dos explotaciones del municipio mariñano de Barreiros desencadenó una serie de movilizaciones en el sector que podrían extenderse a toda Galicia. En la Mariña, un grupo de ganaderos retuvo ayer durante varias horas un camión de Leche Río. Responsables del Sindicato Labrego Galego (SLG) junto a productores de la comarca decidieron que intentarían paralizar la recogida de leche de los camiones de esta empresa en todo el territorio gallego.
Es una medida que ya pusieron en práctica ayer en la comarca mariñana, a la que se desplazaron responsables del SLG, con la secretaria xeral Carmen Freire al frente. Apoyados por unos cien ganaderos de la comarca, según cifras facilitadas por el propio sindicato, consiguieron retener durante varias horas el camión de Leche Río en la zona de Piñeira (Ribadeo)
Desde el SLG entienden que lo ocurrido con granjas del norte de Lugo puede extenderse al resto de explotaciones y no están dispuestos a soportar «a actitude prepotente» de la empresa, que con esta medida consigue dar la puntilla definitiva a un sector que ya agoniza a causa de los bajos precios de la leche.
La empresa aseguró que la medida de suspender la recogida solo afecta soloa dos granjas y se decidió así por la actitud que mantuvieron la víspera los afectados con un promotor de la firma que, según la denuncia que presentó este en la Guardia Civil, fue gravemente injuriado, amenazado e incluso zarandeado. Además, dicen, les ordenó que no volvieran a sus explotaciones.
La Consellería de Medio Rural, que realizó ayer gestiones para buscar solución a un asunto que califican de puntual entre un par de productores y una empresa, pide una reunión de la mesa del sector y aboga por la necesidad de contar con un contrato que regule la recogida.