Leche a 0,20 euros en el campo galo

ECONOMÍA

Productores franceses tomaron esta semana las calles para protestar por los bajos precios de su producto y para dejar de estar supeditados a las distribuidoras

24 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Rameaux es ganadero en La Bastide, una pequeña aldea con amplia tradición láctea ubicada a escasos kilómetros de Pau, en los Pirineos Atlánticos. El miércoles por la tarde limpiaba el establo en el que cobija las 27 vacas que producen los 250.000 kilos de derechos de producción con los que cuenta este ganadero. Una compañía quesera de la zona, Fromaggio Chames, es la única receptora de toda su cuota. El problema es el precio. Cuando toca el tema, Rameaux levanta en alto la vara con la que aparta el ganado en el prado. Se enfada. «No pueden estarnos abonando la leche a 0,20 euros, cuando a las cooperativas les están pagando un poco más», comenta. En Galicia la están pagando a unos mínimos de entre 0,26 o 0,27 euros el litro, con la excepción de los polémicos 0,16 euros que llegaron a pagar a Melisanto por la producción que no lograba colocar después de que Pascual le retirara la recogida. En el precio abonado en Galicia también entran variables como el volumen entregado o la calidad del producto.

Lo que más enfada a este ganadero galo es que la leche que suministran las cooperativas está mejor pagada. Por eso, el día anterior apoyó las manifestaciones de sus compañeros de todo el país. Los ganaderos francesas llenaron las calles para protestar por la bajada de entre un 25 y un 30% experimentada en los precios de la leche en el mes de abril, por los elevados márgenes que se llevan las distribuidoras y por la falta de un acuerdo para concertar un precio mínimo que garantice unos ingresos a los productores.

Las bajas cotizaciones a las que pueden conseguirse los excedentes lácteos en Francia en épocas en la que los stocks son abundantes es una de las razones que aboca a hundir los precios también en Galicia. Pero la ligera subida de la semana pasada al otro lado de la frontera, la merma de leche en polvo almacenada y los bajos precios que están pagando a algunas cooperativas han frenado la práctica con respecto a los amplios movimientos de final de año, según explican fuentes de una empresa barcelonesa dedicada a la importación de ese producto.

Pese al alza, los precios volvieron a descender ligeramente esta semana. Eso empujó a los ganaderos franceses a inundar otra vez las calles de blanco para dejar de ser esclavos de las distribuidoras.

Como el problema no se solucione, asegura el ganadero francés, en un par de campañas abandonará el campo, algo que también podrían hacer unas 400 granjas del sur de Lugo en caso de que los precios continúen a la baja en Galicia. «Por ahora la media final del trabajo de todo el año, con alzas y bajas, todavía compensa, pero...», comenta el ganadero de La Bastide.

Pero la de Rameaux es una explotación pequeña para Francia. En Galicia sería ya una granja importante. Aunque el área de Pau no está a la altura de Bretaña o Normandía en volumen de producción láctea, este derivado animal es uno de los motores económicos de esa parte de los Pirineos Atlánticos. La cuota media de las granjas francesas está en alrededor de 300.000 kilos. La de este ganadero está por debajo, pero muy por encima del promedio gallego, ubicado en 170.000 kilos de producción anual.