La distribución, organizada y concentrada; y la industria y los ganaderos, desestructurados

La Voz

LUGO CIUDAD

Entre las propuestas que efectuó el presidente de Agaca, asociación que aglutina a las cooperativas agrarias gallegas, Higinio Mougán, figuró la de dejar de importar leche. «Poñemos orde na casa e rapidamente recuperamos os prezos», apuntó. En opinión de Mougán, la industria tiene que decidir si da preferencia al productor autónomo. «A día de hoxe -dijo- seguen facendo importacións masivas por distintas vías».

Mougán reconoció que el sector necesita vertebrarse «a través do eixo industrial, onde hai diferentes intereses. Hai a quen lle está indo moi ben agora e a que non lle está indo tan ben», en referencia a Pascual y a su planta de Lugo. El presidente de Agaca abogó por pactos en el sector industrial para lograr una estrategia de sostenibilidad que en estos momentos cree imposible. «Hai que articular acordos coas cooperativas, cos produtores e coa distribución, co apoio atento e constante da Administración».

Seis compradores manejan el 65% de la leche que se comercializa en España y se la compran a 25 industrias detrás de las que se encuentran 24.000 ganaderos. Esta situación demuestra que dentro del mercado, el lado de la demanda está organizado; en tanto que el de la oferta se encuentra desestructurado y atomizado, apuntó José Luis Antuña, de Feiraco. En este sentido, recordó también que el líder del sector en España está por debajo de las 25 primeras firmas europeas y de las 45 a nivel mundial.

En opinión de Antuña, un modelo estable de relaciones debe asentarse sobre un contrato que garantice el futuro. «Si la industria tiene que cumplir sus obligaciones con los ganaderos, no podrá ceder a las presiones», en clara alusión a que, de esta manera no sería posible la guerra de precios entre las distribuidoras.

Por su parte, Jesús Lence manifestó que el problema de la comunidad gallega es que hay entre un 20 y un 30% de explotaciones con exceso de vacas a las que no les es rentable producir. «Galicia -dijo- ten unha gran industria, e en leite en UHT a máis moderna de Europa». «O empresario galego ten que competir co francés en materia prima e non pode pagar máis que o francés ou o portugués», añadió. Insistió en que es necesario «intentar que o gandeiro abarate os custos de produción e que o mercado europeo exporte».

Para el ganadero José Agra, integrado en Ganaderos Unidos, los contratos homologados son imprescindibles. «Non podemos entregar o leite e non saber canto imos cobrar ata mes e medio despois». Xaquín López, de la Feplac, abogó por la creación de un foro interprofesional, con productores, distribución, industrias e incluso consumidores. «Estamos -dijo- a favor dos contratos, pero con seriedade e con garantías de viabilidade, de prezos e de recollida».