La gravedad de la crisis ha multiplicado por ocho el número de familias que se han visto obligadas a declararse en concurso de acreedores en Galicia durante el primer trimestre del año con respecto al mismo período del 2008, al pasar de dos únicos casos a dieciséis.
Dado que desde que entró en vigor la actual Ley Concursal (en septiembre del 2004), en la comunidad se declararon insolventes 65 familias, la cifra de este primer trimestre es especialmente abultada, ya que supone casi el 25% del total de la serie histórica. Además, los casos siguen subiendo, a pesar de que los expertos insisten en que la ley -por su elevado coste y lo dilatado del procedimiento- no está pensada para que recurran a ella los particulares.
Según se recoge en la estadística concursal elaborada por el INE y publicada ayer, el crecimiento exponencial de concursos ha afectado también a las empresas que, en el caso gallego, han pulverizado sus peores marcas, al registrarse de enero a marzo 56 concursos, lo que supone un incremento del 266% respecto al mismo período del 2008, cuando fueron 21.
Comparado con el trimestre previo, tanto el número de familias como de empresas abocadas a la bancarrota empeoró, aunque de modo desigual, pues en el primer caso la cifra pasó de 4 a 16 (se cuadriplicó) y en el segundo solo sumó uno más.
La construcción, a la cabeza
Pontevedra ha sido la provincia que más procedimientos concursales acumuló, 42 de los 72 presentados, a mucha distancia de los 17 de A Coruña, los 8 de Lugo y los 5 de Ourense.
Según el tipo de concurso, 71 fueron voluntarios y solo uno necesario. Con respecto a la clase de procedimiento, los abreviados -para las empresas de menor tamaño y de hasta un millón de euros de pasivo- supusieron 47 del total (aumentaron un 213% en tasa interanual), mientras que fueron ordinarios los 25 restantes (se incrementaron el 212,5%). Por sectores, la construcción y la promoción inmobiliaria absorben el 41% de los concursos en Galicia (23 de los 56 totales), seguidas de la industria y la energía (25%) y el comercio (17,85%).
Según señalaron los responsables del Registro de Economistas Forenses (Refor), no es descartable que este año haya trimestres en los que se superen los 2.000 concursos, después de que enero a marzo se registrara el récord de 1.558, cuatro veces más que hace un año y el 44% más que el trimestre anterior.
Morosidad inmigrante
En su Informe de Estabilidad Financiera, el Banco de España recomendó ayer a las entidades «cautela» a la hora de diseñar nuevos productos para segmentos de población o actividad, ya que la morosidad hipotecaria entre el colectivo inmigrante se disparó en diciembre al 12,5%, frente al 1,6% del resto.