Dudas. El bufete de abogados Enrst&Young, encargado de auditar las cuentas de Martinsa-Fadesa correspondientes al ejercicio 2008, no ve clara la viabilidad futura de la compañía. En el informe remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los auditores remarcan que «la capacidad del grupo para continuar su actividad y liquidar sus pasivos está condicionada a la aprobación del convenio de acreedores y el cumplimiento del plan de viabilidad».
Y es que el documento que reestructuraría la amortización de la deuda (hipertrofiada hasta los 7.005 millones de euros, 5.631 de ellos con entidades de crédito) se antoja como la espina dorsal para garantizar el futuro de la promotora, ya que, aunque no prevé quita, le permitiría dilatar hasta ocho años el pago de sus obligaciones, en lugar de los cinco preceptivos en caso de concurso. En concreto, Martinsa podría llevar hasta más allá del 2015 la amortización del 58% de su deuda, frente al 2% que tendría que afrontar en el 2010, el primer año de actividad tras la salida del concurso.
Pese a esa importancia, el convenio solo cuenta hasta el momento con el visto bueno de Caja Madrid y La Caixa (que representan el 28% de la deuda). Todo queda, pues, a la espera de que el juez que lleva la suspensión de pagos resuelva las alrededor de 900 incidencias interpuestas contra la lista de acreedores, lo que se podría demorar hasta después del verano, según el propio magistrado.
Más allá del convenio, los auditores -que han recibido 525.000 euros en honorarios por revisar las cuentas- también inciden en la fuerte devaluación de los activos inmobiliarios de la promotora por el deterioro del mercado de la vivienda. Puesta negro sobre blanco, tasadores independientes han reducido en 2.298 millones la valoración de esos bienes.
Pacto de desinversión
En lo referente a la propiedad, el informe también recoge el pacto suscrito entre Fernando Martín y su familia y el resto de accionistas de referencia, por el cual si estos últimos -entre los que se encuentran Aguieira Inversiones (controlada por Juan Carlos Rodríguez Cebrián y Dolores Ortega, sobrina del dueño de Inditex), Bancaja y Task Arenal- desean vender más de un 0,5% del capital social de Martinsa deberán comunicar todas las condiciones de la operación a la familia Martín, para que esta pueda igualar la oferta y hacerse con ese paquete accionarial.