A las puertas de la liberalización total del mercado eléctrico, que será una realidad el próximo 1 de julio, una gran parte de los gallegos aún desconocen cómo les afectarán los cambios y si tendrán o no que efectuar algún tipo de trámite para continuar recibiendo su suministro eléctrico con normalidad. En los próximos recibos, junto a las facturas de la luz, las eléctricas enviarán unas cartas a sus clientes en las que les informarán sobre las opciones que tienen a su disposición y en la que también les facilitarán el listado de empresas comercializadoras a las que se pueden dirigir por teléfono si desean cambiar de suministrador.
La nueva normativa refleja tres posibles escenarios a partir de esa fecha: la posibilidad de pactar el suministro con las empresas eléctricas, intentando buscar una oferta que mejore su factura actual, lo que se denomina el mercado libre; acogerse a la denominada tarifa de último recurso (TUR), con un precio fijado por el Estado, bajo la que podrán ampararse todos aquellos consumidores que no excedan de una potencia de baja tensión instalada de 10 kilovatios; o no efectuar ningún cambio, de forma que le será asignado automáticamente una compañía, que podría variarle el precio de sus facturas.
En estos momentos, del millón y medio de clientes eléctricos que hay en Galicia únicamente 51.000 se han pasado al mercado liberalizado, y la mayoría son grandes consumidores.
El sector prevé que desde ahora y hasta el próximo 1 de julio se incorporen al mercado libre otros 70.000 clientes en la comunidad autónoma gallega, aunque solo en un porcentaje muy reducido serán usuarios domésticos. La mayoría son empresas y grandes consumidores a los que ya están visitando o presentando propuestas a las distintas empresas comercializadoras.
Sin embargo, el Ministerio de Industria prevé que el 95% de los hogares se acojan a la TUR. Podrán hacerlo poniéndose en contacto con las compañías autorizadas por el Gobierno para continuar prestando este servicio regulado, que son Unión Fenosa, Endesa, Iberdrola, Hidrocantábrico y E.On.
Sin coste
El departamento de Miguel Sebastián ha establecido que, en aquellos casos en los que el cliente opte por cambiar de compañía, el proceso «no supondrá en ningún caso un coste adicional».
No obstante, aún restan algunas incógnitas por despejar, como si la tarifa de último recurso será más cara que la actual tarifa integral eléctrica.