Galicia puede volver a salir perjudicada del reparto estatal de cuota láctea. Tan solo una de cada cuatro explotaciones gallegas podrá acceder a la asignación de mayor volumen de cuota, de confirmarse la intención del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de primar únicamente a aquellos productores que, en los últimos dos años, hayan solicitado y se les tenga concedida una ayuda a la primera instalación de agricultores jóvenes. Es decir, tan solo aquellos profesionales -poco más de un millar en Galicia- cuya incorporación a la actividad ganadera fuera posterior al 1 de enero del 2007 tendrán derecho a un aumento de su cupo.
Del mismo modo, el borrador del decreto que establece las condiciones para la asignación directa de los derechos de producción existentes en la reserva nacional también establece la posibilidad de aumentar su producción a aquellos ganaderos que, desde la misma fecha, hayan solicitado y percibido alguna ayuda para la modernización de su establo.
Escasos beneficiarios
Ello siempre y cuando dichos planes de mejora prevean la exigencia de un incremento de cuota para garantizar su viabilidad. En ambos casos se calcula que menos de 3.000 ganaderos gallegos podrán acceder al reparto de las 320.000 toneladas de producción adicional de las que dispone el ministerio, fruto del plan de abandono puesto en marcha en la campaña 2007/2008 y del reparto lineal del 2% concedido por Bruselas para todos los Estados miembros. Los requisitos y criterios de asignación que el ministerio está manejando para repartir la reserva nacional contradicen lo dicho a principios del pasado año por su titular, Elena Espinosa, que apuntó la intención de su departamento de ceder cuota gratuita a todos aquellos productores que la necesitasen. De hecho, en un acto con varios cientos de ganaderos celebrado en Ordes, señaló que Galicia sería la comunidad más beneficiada debido a «su clara e innegable vocación láctea».
Una afirmación que encuentra su respaldo en los datos mensuales de producción que publica el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). Las estadísticas relativas al mes de enero constatan que Galicia sigue siendo la única región que, pese a la grave crisis que atraviesa el sector, logra mantener sus niveles de producción de los últimos años. Los datos del FEGA también señalan que de los 5.300 ganaderos que, aún faltando dos meses para terminar la actual campaña láctea, ya han agotado sus cupos de producción, cerca de 4.000 son gallegos. Las intenciones del departamento que lidera Elena Espinosa han caído como un jarro de agua fría en algún sector del ámbito productor gallego, que no duda en calificar como nefasta la gestión realiza en los últimos años.
«Dende a intervención do mercado de cotas no 2005 ata a xestión feita en Europa no relativo aos aumentos lineais, todo foi un desastre: temos un ministerio que non coñece, ou está mal aconsellado, a realidade do sector; os criterios de reparto son un mostra máis da súa incapacidade», apunta Xaquín López Ares, responsable de la Federación de Productores Lácteos (Feplac) en Galicia.
En los dos últimos repartos de cuota llevados a cabo por el ministerio, Galicia ha tenido suerte desigual. Mientras que en el realizado en el año 2005 salió beneficiada al recibir prácticamente la mitad de las 300.000 toneladas que se repartían, en el último apenas se le asignaron un tercio de los cupos que demandaba.