La multinacional petrolera angloholandesa Shell anunció ayer que ha despedido a 1.800 trabajadores de sus plantas en Nigeria debido a la merma en la producción de crudo en el delta del Níger como consecuencia de los ataques de grupos rebeldes en esa región del sur del país. En un comunicado que recogen los medios de prensa locales, la empresa indica que los obreros despedidos trabajaban en las plantas de la Corporación de Desarrollo de Shell Petróleo (SPDC) en Warri, Port Harcourt, Lagos y Abuja.
Según la compañía, los afectados por los despidos son 500 operarios de plantilla (empleados permanentemente) y 1.300 trabajadores temporales.
Esta es la segunda vez en seis meses que Shell efectúa despidos en masa en Nigeria. En septiembre pasado, la petrolera prescindió de 3.000 de sus trabajadores tras una oleada de ataques contra sus plataformas de extracción y plantas de refinado perpetrados por grupos armados, de los cuales el principal es el Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND). Secuestros de trabajadores extranjeros y sabotajes contra las instalaciones de las compañías petroleras son las tácticas empleadas por los rebeldes que actúan en la región y que demandan una mayor parte de los beneficios derivados de la explotación del crudo.