El sector estima que en el 2008 se cerraron casi 2.000 establecimientos y prevé otros 4.000 durante este año
19 ene 2009 . Actualizado a las 10:19 h.«Abres la puerta y no entra nadie, y das un paseo por las calles y ves poca actividad, y más locales cerrados». Miguel Agromayor, presidente de la Federación de Comercio de A Coruña, resume de forma gráfica la situación que atraviesa ese sector autónomo en Galicia, problemas que durante el 2008 llevaron al cierre a unos 2.000 establecimientos, según los cálculos de las organizaciones provinciales.
Solo en Pontevedra y A Coruña se estima que hubieron de dejar su actividad unos 1.600 pequeños empresarios, bien por jubilarse sin relevo, bien por la caída del consumo. Esta última se advierte como principal causa de la clausura de negocios. «Nosotros la crisis del 2008 la llevamos arrastrando desde años atrás», agrega Agromayor. De esta forma, salvo un cambio no previsible en la economía, el 2009 prolongará la senda de disminución del número de comercios en la comunidad. Podrían desaparecer hasta 4.000.
Los números atestiguan esa realidad. Conforme al último anuario económico de La Caixa, el número de establecimientos de comercio minorista en Galicia alcanzó su pico en el 2006 -más de 67.000 en activo, sumando el sector de la alimentación-, para caer en el 2007 ligeramente. La previsión es que se desplome en el 2008 cuando haya datos definitivos. Paralelamente, el empleo en el comercio ha caído hasta el nivel más bajo en ocho años. En diciembre, las contrataciones en el sector registradas por la Consellería de Traballo apenas superaron las 6.000, lo que supone 2.000 menos que la media de los cuatro últimos ejercicios, cuando se alcanzaron los 8.100 acuerdos cada 30 días. De hecho, hubo algunos picos durante el 2004 en el que se llegó a los 10.000.
Los cierres han ido acompañados de una destrucción de empleo considerable. En diciembre había en Galicia casi 14.800 personas apuntadas al paro en el sector del comercio al detalle, en este caso descontando la venta ligada al motor. Eso supone un 15,5% más en un solo año. El consuelo es que no es el sector que más ha notado la destrucción de empleo (en la construcción ese incremento supera el 60%). Y eso pese a que el 2008 arrancó con cifras positivas: el desempleo era menor en el primer trimestre del 2008 que en el mismo período del 2007.
Los datos son especialmente preocupantes para el género femenino: un 79% de esos demandantes se corresponden con mujeres. Y no parece posible un refuerzo por las rebajas ante las escasas expectativas de ventas.
Esas cifras, junto al menor ritmo en la contratación de personal, presentan un complejo panorama en el sector. «El 2008 supuso un bajón muy importante de ventas y muchos comerciantes lo están pasando mal», contextualiza José María Seijas, presidente de la Federación Gallega de Comercio. Las previsiones para este ejercicio no son mucho mejores: se especula con que un 10% de las tiendas tengan que echar el candado.