La crisis hace caer la exportación gallega por vez primera esta década

ECONOMÍA

La bajada de la producción de Citroën y de sus firmas auxiliares explica en parte esta tendencia negativa

05 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las ventas exteriores de las empresas gallegas empiezan a trazar una curva descendente como consecuencia de la brusca desaceleración económica. Entre enero y octubre, las firmas de la comunidad exportaron por valor de 13.520 millones de euros, lo que supone una caída del 4% respecto al mismo período del 2007. Se trata del primer descenso interanual de las ventas al extranjero desde el inicio de esta década, lo que evidencia la intensidad de la crisis económica actual y su impacto en la comunidad gallega. La caída del 4% experimentada por esta autonomía contrasta con el saldo de España, cuya economía, pese a la crisis, ha logrado incrementar las exportaciones un 4% respecto al año anterior. Esto significa que Galicia, lejos de contar en este aspecto con un plus de resistencia, tiene un comportamiento diferencial negativo.

Respecto al resto del Estado, la comunidad había mostrado hasta ahora un mejor balance en las ventas exteriores, tal y como divulgaba el Gobierno autónomo para defender la solidez económica gallega, pero la crisis de la automoción -entre otros factores- ha contribuido a dilapidar esa ventaja. Al menos eso es lo que se desprende de los últimos datos sectoriales hechos públicos por el Ministerio de Industria.

Galicia ha exportado entre enero y octubre del pasado año 700 millones de euros menos que en el mismo período del ejercicio anterior. De esa cifra, 347 millones -prácticamente la mitad- se corresponden con la automoción, lo que muestra el descenso de producción de Citroën. También se contabiliza una caída considerable en el apartado de bienes de equipo, donde se incluyen algunos de los componentes de vehículos que fabrican las firmas auxiliares de la factoría viguesa.

La caída de las ventas exteriores se produce a pesar de que las manufacturas de consumo -fundamentalmente el textil- han aguantado el tipo gracias a la resistencia que ha mostrado un gigante como Inditex, y también pese a que la industria naval gallega goza de una muy buena cartera de pedidos.

Dado el actual escenario de previsiones para el año que comienza, en el que organismos como el Banco de España o el FMI pronostican que el PIB entrará en números negativos en tasa interanual -pese a que la Xunta prevé un crecimiento del 1,3% para Galicia y el Gobierno central del 1% para España-, todo hace indicar que la capacidad exportadora gallega empeorará aún más a lo largo del 2009. Las estimaciones de producción que maneja Citroën, el principal motor exportador gallego, no son nada alentadoras. El Gobierno gallego entiende que el escenario no es el deseable, pero deja abierta la puerta a que las medidas de intervención puestas en marcha -financiación de seguros de protección de pagos en coches y pisos para los desempleados- sirvan para mantener el dinamismo productivo en los sectores estratégicos de la economía gallega. Pero, hasta ahora, el comportamiento diferencial positivo de Galicia respecto a España, según revela el propio IGE, no ha venido de la mano del sector privado ni de las ramas industriales sino de los servicios de no mercado, es decir, del mayor gasto público.