Martinsa-Fadesa comenzará a pagar a los bancos acreedores a mediados del año 2010

ECONOMÍA

Martinsa-Fadesa comenzará a pagar a sus bancos acreedores a mediados del 2010, año en el que se iniciará un proceso de abono de la deuda que durará hasta el 2017. Así se incluye en la propuesta de convenio que ya han ratificado Caja Madrid y La Caixa, y a la que «en los próximos meses se irán adhiriendo otras entidades, fundamentalmente las cajas de ahorros», según informó ayer la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De acuerdo con el documento remitido al regulador, el objetivo es llegar a la junta de acreedores (antes tienen que resolverse todos los incidentes y reclamaciones realizadas por los deudores) con un apoyo superior al 50%.

Hasta mediados del 2010, la empresa no abonará nada y hasta abril del 2012 tendrá que cancelar en torno a 200 millones de euros; y el resto lo afrontará en pagos anuales hasta mediados del 2017. Según explica la compañía, «el primer abono de intereses no se realizará hasta el 2012; y, hasta esa fecha, el resto de los intereses se capitalizarán. Pagará un tipo del 3,27% durante el primer año y, hasta el 2014, el euríbor más 0,5 puntos». «A partir de ahí, será en progresión al alza hasta el final del período de pago», concreta la firma sin especificar nada respecto a cómo será esa «progresión al alza», que ya ha sido fijada en borrador del convenio. Este no incluye ninguna propuesta de quita, y fuentes de la compañía explicaron que, en la actual situación del mercado, es más importante contar con un margen para obtener tesorería y recursos que liquidar la deuda en menos tiempo. Este es el motivo por el que no existe quita y por el que el acuerdo es de ocho años y no de cinco como es lo habitual.

La propuesta de convenio recoge también la obligación de Martinsa-Fadesa de vender activos, «básicamente elegidos por la compañía». Serán tanto suelos finalistas como promociones y terrenos de su cartera exterior. Se creará una comisión de control y seguimiento por parte de las entidades financieras. El documento tiene que ser aprobado por el juez y llevar el visto bueno de los administradores concursales. En cuanto sea así, los acreedores podrán adherirse