El Tesoro primará en sus subastas a los bancos que más créditos concedan

R.?S.

ECONOMÍA

18 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Ministerio de Economía puso ayer fecha a las dos próximas subastas de adquisición de activos financieros, una de las medidas adoptadas por el Ejecutivo para inyectar liquidez al sistema bancario español. Serán ya en el 2009, dos en un solo mes: el 15 y el 30 de enero. Sin embargo, a diferencia de lo sucedido en las dos anteriores pujas, el Gobierno primará a aquellas entidades financieras que más hayan contribuido al aumento de crédito «de acuerdo con los datos más recientes disponibles antes de la subasta».

Esta puntualización es nueva y se incardina en el insistente objetivo del Gobierno -así lo han solicitado desde el propio Zapatero hasta los ministros de Economía o Trabajo- de que las ayudas a la banca se traduzcan en una apertura del grifo del crédito, especialmente para familias y pymes.

Economía ha incluido para ambas pujas que el 25% del importe total de cada subasta se reservará «al tramo competitivo», de manera que la adjudicación será proporcional a la contribución que hayan hecho las cajas y bancos para incrementar el flujo de crédito. Un ejemplo: si una entidad ha contribuido a incrementar un 20% el total de los préstamos, obtendrá ese mismo ratio sobre una parte de la subasta.

La diferencia es que en las anteriores pujas no se pusieron condiciones a las entidades concursantes. Únicamente que presentaran para su compra avales de máxima calidad, no tóxicos. A la primera acudieron 28 firmas que solicitaron al Estado que les comprara 4.500 millones; finalmente, el Tesoro público adquirió -es decir, les dio a las entidades, con plazo de devolución de dos años- 2.115 millones. A la segunda concurrieron 37 solicitando 9.479 millones, y finalmente el Estado aprobó 7.224 millones. En ese caso se tienen que devolver los fondos en tres años.

Las dos subastas anunciadas ayer tienen un montante global de 10.000 millones. En la primera cita se pondrán a disposición de cajas y bancos -han sido las primeras las que más se han servido de esta fórmula- 4.000 millones de euros, con un plazo de vencimiento de dos años. Se estima que acudirán a ella las entidades con unas mayores necesidades de liquidez. La segunda cita tendrá un importe algo mayor: 6.000 millones, a devolver en tres años.

Un total de 19.330 millones

Con las cuatro pujas -las dos realizadas y las dos ya aprobadas-, el Ejecutivo habrá desembolsado un máximo de 19.330 millones de euros para ayudar a la banca mediante inyecciones de liquidez. En ambos casos el Tesoro se hará con cédulas hipotecarias, bonos de titulización de activos y bonos de titulización hipotecaria.

Para el 2009, el ministerio que dirige Pedro Solbes ya ha anunciado que habilitará entre 30.000 y 50.000 millones de euros para esa tarea.

La fórmula de las subastas de activos ha sido elogiada, por ser una ayuda circunstancial, por el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero ha despertado recelos entre las grandes entidades bancarias, especialmente en el Santander y el BBVA. Temen que se produzcan distorsiones en el mercado. Entre otras entidades, Caixa Galicia, Caixanova, el Banco Pastor, La Caixa o el Sabadell han participado en dichas subastas. El importe y el tipo de interés concedido a cada entidad se desvelará en marzo o abril en el Congreso.