Dinero para el sector del automóvil a cambio de que se mantengan los puestos de trabajo

La Voz

ECONOMÍA

El sector de la automoción, al que Zapatero se refirió como «el principal pulmón exportador», con el 20% del total de las ventas en el extranjero, será -tras el plan de inversión en obra pública en los Ayuntamientos- el que canalice el grueso de las ayudas económicas anunciadas ayer: concretamente 800 millones.

El presidente recordó la «importante» caída de la demanda registrada en la UE en un segmento estratégico para España, que en su vertiente industrial genera más de 300.000 empleos en el país. Pero, a pesar del difícil panorama actual, se refirió a él como un sector «con un gran futuro», especialmente por la productividad de las plantas españolas.

Así, el plan integral de automoción que está diseñando el Gobierno se articulará en torno a dos objetivos: a corto plazo, evitar la destrucción de puestos de trabajo, a través de medidas que «reduzcan los costes del empleo y que respondan a las necesidades de financiación del sector», aunque Zapatero subrayó que será «a cambio de compromisos de mantenimiento de las plantillas por parte de las empresas». A largo plazo, el programa pretende garantizar la competitividad del sector para que recupere cuanto antes su actividad cuando repunte la demanda.

Como ya hiciera el ministro de Industria, el jefe del Ejecutivo se refirió entre este segundo bloque de medidas de apoyo a la industria del automóvil al desarrollo del coche eléctrico, así como al incentivo de la formación de los trabajadores, el aumento de la productividad y la mejora de las infraestructuras y los servicios logísticos.

En una sesión plenaria que duró de más de cinco horas, también se abordaron otros temas económicos, como los Presupuestos del Estado, muy criticados.