Lukoil podría hacerse con casi un 30% de Repsol YPF con la aquiescencia del Gobierno y la financiación de los acreedores de Sacyr siempre que la petrolera siga «dirigida por españoles» y su plan industrial «sea positivo para la garantía del suministro». Así lo precisó ayer la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega mientras la cada vez más cercana posibilidad de que el grupo ruso sea finalmente el comprador de las participaciones que en la petrolera tienen el grupo constructor Sacyr (20%), La Caixa (parte del paquete del 12,8%) y Mutua Madrileña (2%) convulsionaba a los mercados.
Ayer tarde, el sindicato de financiadores de Sacyr, integrado por Citigroup y Caja Madrid, entre otras otras entidades, se reunió para tratar la petición de Lukoil, que les ha solicitado el mismo importe obtenido en su día por el grupo constructor y de servicios -5.200 millones de euros- para llevar adelante la adquisición. Fuentes próximas a la negociación informaron de que a la energética rusa se le han demandado garantías adicionales a las propias acciones de la petrolera.
En la rueda de prensa que siguió al Consejo de Ministros De la Vega reprochó al principal partido de la oposición sus demandas de intervención para impedir que la venta de Repsol YPF a Lukoil llegue a término. La petrolera y sus accionistas, declaró, son empresas privadas, «con sus planes de negocio y sus necesidades», que el Gobierno debe respetar. La vicepresidenta se negó a creer que desde el PP se le esté sugiriendo al Ejecutivo la prohibición de determinadas compras, porque eso representaría una vuelta a tiempos pasados.
La CNMV pidió el jueves a las empresas implicadas en la transacción que aclararan al mercado la situación. Sacyr ha seguido insistiendo en que tiene abiertas las puertas a la desinversión en Repsol, y el supervisor no suspendió la cotización al grupo constructor y de servicios, lo que propició que la acción siguiera su escalada fulgurante. Apremiada por la interrupción de negociación de Repsol YPF y de Criteria, La Caixa reconoció que está dispuesta a vender a Lukoil parte de su paquete si la petrolera rusa alcanza un acuerdo con Sacyr Vallehermoso y logra los recursos para sacar adelante la operación. Incluso se ofreció a colaborar con tal fin.
Mutua Madrileña, por su parte, ha asegurado que está dispuesta a vender su parte, siempre que cobre un precio mínimo de 27 euros por acción.
Para que la entrada de Lukoil en Repsol YPF no incida en la garantía de suministros básicos, fuentes del sector han apuntado que entre los factores que ahora mismo se encuentran sobre la mesa de negociación está la participación de la petrolera en Gas Natural, que habría de segregarse. La gasista se encuentra, además, en pleno proceso de compra de Unión Fenosa, y alimenta el proyecto de convertirse en un grupo energético de referencia en España.