Víctor Freire Santiso, tiene 33 años y hace 17 que trabaja como fontanero. Empezó los estudios de formación profesional pero no llegó a terminarlos. Es el perfil de trabajador que, de aprobarse el proyecto de reforma que maneja el Gobierno, podría solicitar el título de FP. De hecho lo va a hacer. «Para mí perfecto, porque yo no lo tengo», afirma. «A veces me preguntan si lo tengo, sobre todo a la hora de dar instalaciones de alta, porque lo tiene que hacer alguien con licencia, pero este tipo de trabajos los realiza un compañero», señala.
Víctor considera que la nueva medida es favorable para los que no poseen conocimientos teóricos, pero sí prácticos. «Hay mucha gente que tiene el carné de instalador, y luego no tiene ni idea de la práctica, yo veo mejor esta opción, igual no tienes ni idea de teoría, pero sabes», explica Víctor.