El Tribunal Supremo alemán sentenció ayer que la dirección de las cuentas irregulares para el pago de sobornos en el grupo tecnológico Siemens constituye un delito de desfalco contra la empresa. De este modo, con su primer fallo sobre el caso, el Supremo germano revoca parcialmente una sentencia anterior de la Audiencia Provincial de Darmstadt contra el antiguo director de Finanzas de la división de centrales energéticas de la compañía Andreas K. El acusado sobornó supuestamente en el año 2000 con unos seis millones de euros procedentes de estas cajas negras a directivos del consorcio energético italiano Enel.
La Audiencia Provincial de Darmstadt, que había considerado que la dirección de las cuentas irregulares no era delito y que solo lo era el pago de sobornos, deberá decidir de nuevo la pena para el acusado. Este tribunal había condenado a Andresa K. a dos años de libertad condicional por sobornos y desfalco.
Con su sentencia, que considera que el directivo infligió un daño a la empresa, el Supremo alemán establece las bases jurídicas para proceder en el escándalo de corrupción de Siemens por el pago de sobornos por valor de 1.300 millones de euros
El alto tribunal germano también dictaminó un nuevo juicio para otro acusado de colaboración al que la Audiencia Provincial de Darmstadt sentenció en su momento a nueve meses de libertad condicional.