Galp se suma junto a ENI a la puja por los activos gasistas de Fenosa

Miguel Á. Rodríguez

ECONOMÍA

La portuguesa Galp estudiará con su socio italiano Eni la compra de los activos de gas que podrían desprenderse de la fusión entre Gas Natural y Unión Fenosa. Así lo admitió ayer el presidente de la petrolera lusa, Ferreira de Oliveira, tras un consejo de administración que aprobó una caída del 25,1% en el beneficio del primer semestre. Ferreira dijo contar con «importantes proyectos» en el sector gasista y subrayó el «refuerzo» que supondrían estas adquisiciones.

Galp es la segunda compañía que reconoce su interés por los activos gasistas de Fenosa-Gas Natural, después de que esta misma semana la eléctrica vasca Iberdrola advirtiese sobre su intención de pujar por estos mismos negocios, entre los que se incluye la planta regasificadora de Reganosa, en Mugardos, de la que Unión Fenosa posee el 21%, a partes iguales con ENI, que podría ejercer un derecho de tanteo sobre las acciones en juego durante la opa lanzada por Gas Natural sobre Unión Fenosa.

En realidad, Gas Natural, controlada por La Caixa y Repsol, no tiene intención de vender estos activos gasistas, salvo que la Comisión Nacional de la Competencia y la Comisión Nacional de la Energía le obliguen a prescindir de ellos.

Según el presidente de la gasista catalana, Salvador Gabarró, las firmas en venta si fragua la absorción de Unión Fenosa se limitarán a las «no estratégicas» para la nueva sociedad resultante, volcada en los negocios de la electricidad y el gas, y podrían estar valorados en el entorno de los 3.200 millones de euros, que serían aprovechados para financiar parte de la opa, valorada en 16.755 millones. Entre ellos estarán seguro la operadora de cable R y la informática Indra, ambas asentadas en Galicia.

El interés manifestado ayer por la portuguesa Galp en alianza con ENI, el socio italiano con derecho de tanteo sobre Unión Fenosa Gas, podría encarecer el precio de una hipotética venta de esta compañía, por la que también pujaría Iberdrola. Pero muy posiblemente estos tres actores no serían los únicos protagonistas en la futura operación.

Posibles nuevos interesados

Los analistas dan por seguro que aparecerán nuevas novias para estos activos en venta, como Endesa; la alemana E.On, presente en España a través de Viesgo y de los antiguos negocios de Endesa; o como la portuguesa EDP, propietaria de Hidrocantábrico. En realidad, Iberdrola espera reeditar el acuerdo alcanzado en el año 2005 con Gas Natural, cuando la catalana lanzó su opa sobre Endesa y las autoridades de la competencia impusieron la condición de vender a la compañía que preside Sánchez Galán el paquete de los activos sobrantes.

Y respecto a la portuguesa Galp, está todavía por resolver su situación interna, ya que la italiana Eni anunció su interés por tomar el 100% de la compañía o vender su parte (33,33%). Cualquiera de las dos opciones parece improbable a corto plazo, ya que los accionistas tienen suscrito un pacto parasocial hasta el 2010 que imposibilita la venta de participaciones a terceros sin acuerdo previo.

En el futuro escenario faltan por despejar incógnitas claves. Primero, que los organismos reguladores decidan qué activos se pondrán en venta tras la unión de Gas Natural y Fenosa. Y después que establezcan las condiciones financieras y, sobre todo, los mecanismos de venta (concurso o subasta). De estos puntos dependerá en buena medida el precio final de la operación.

Los interesados en hacerse con estos negocios aguardarán a que las reglas queden fijadas antes de aclarar sus posturas definitivas.