El ex presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Alan Greenspan, pronostica que los diferentes Gobiernos de todo el mundo deberán acudir al rescate de más bancos y entidades financieras antes de que las actuales turbulencias en los mercados financieros hayan llegado a su fin. En un artículo publicado en el diario británico Financial Times , el que fue máximo responsable de la política monetaria estadounidense y al que numerosas voces acusan de haber alimentado la burbuja de crédito que ha provocado buena parte de los actuales problemas económicos mundiales, afirma que desde que estalló la crisis solo se ha vislumbrado una «aparente estabilidad» cuando entidades como Northern Rock o Bear Stearns recibieron el respaldo público para poder seguir adelante.
«Los temores de insolvencias no han sido aún despejados completamente. Puede haber numerosos bancos y otras instituciones financieras que, ante el riesgo de impago, terminarán siendo rescatados por los Gobiernos», señala Greenspan.
Por otro lado, el ex presidente de la Fed advierte del «impresionante coste» que supondría que los Ejecutivos, acosados por las presiones inflacionarias, optaran por una respuesta proteccionista, puesto que en su opinión la globalización se encuentra en la raíz del crecimiento «sin precedentes» de la actividad económica durante los diez últimos años.
Greenspan, que califica crisis iniciada hace justo año como una de aquellas que «ocurren una o dos veces en todo un siglo», señala que un «equilibrio bursátil global» es vital para recapitalizar la banca y tranquilizar a los inversores. Un continuo hundimiento de las cotizaciones tendría un impacto debilitador, según el ex presidente de la Reserva Federal porque «podría impedir la recapitalización de los bancos y otras entidades financieras» al «suprimir» las emisiones de deuda. «Los precios de las acciones en todo el mundo determinarán si el sistema financiero internacional puede mantener un mínimo de estabilidad para aliviar el estrechamiento del crédito, o cae en otro período de turbulencias y confusión», señala en su artículo.
Greenspan dimitió como presidente de la Fed en el año 2006 tras permanecer casi 20 años al frente de la institución. Precisamente ayer, la Reserva Federal cumplió con las previsiones de los analistas y decidió mantener invariables, en el 2%, los tipos de interés. «Aunque la amenaza de un debilitamiento del crecimiento se mantiene, los riesgos de un alza de la inflación constituyen también una inquietud significativa», subrayó la entidad ahora presidida por Ben Bernanke en el comunicado emitido para explicar la postura adoptada. En él la Fed subrayó también que «el mercado laboral se ha debilitado nuevamente y que «considerables tensiones permanecen sobre los mercados financieros».