«No lo vendo, a ver si lo alquilo»

ECONOMÍA

La falta de compradores empuja a los propietarios a lanzarse?al mercado del arrendamiento para obtener ingresos

03 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En cientos de ventanas de edificios de segunda mano y de nuevas promociones de las ciudades hay pegados carteles de venta. Suele aparecer el nombre de la inmobiliaria o el teléfono móvil del propietario. Luciano Rodríguez es uno de ellos. Lleva diez meses con el anuncio incrustado en el cristal de un piso nuevo de las inmediaciones del barrio de Fontiñas de Santiago. Tiene dos dormitorios, 75 metros cuadrados, dos fachadas exteriores y pide por la vivienda «192.000 euros negociables».

«La situación es un poco desesperante. Ha pasado casi un año y no hemos cerrado la operación, ya hemos decidido ponerlo en alquiler para obtener un dinero», explica.

El perfil del vendedor de una vivienda nueva no solo responde a la radiografía del especulador, esa persona que busca la revalorización rápida del inmueble y que compra sin fines residenciales. Vanesa López, joven funcionaria, tiene a la venta su piso porque ha tenido un segundo hijo y la casa en la que vivía se le ha quedado pequeña. «Supongo que habrá muchos especuladores, pero hay gente que cambia por necesidad. Como no consigo venderlo, a ver si lo alquilo», matiza.

Preguntada al respecto, la Asociación Galega de Inmobiliarias corrobora lo que cuenta la calle. «Las ventas están completamente paralizadas; no es que no le ofrezcan a los vendedores lo que piden es que no hay compradores, que es muy distinto», reflexiona Rafael Rodríguez Rey, uno de los portavoces de la asociación.

El representante añade que el tamaño de la bolsa de los pisos en alquiler se está empezando a disparar. «Cada vez hay más casas disponibles», precisa. La pregunta que surge ahora es si con este cambio de tendencia podrían bajar los precios de la vivienda en arrendamiento, al crecer la oferta. La respuesta de los expertos es negativa. Básicamente, porque por ahora la demanda ciudadana para alquiler sigue siendo superior a la oferta disponible.

No ocurre lo mismo en las ventas. Pedro Torreiro, profesional de 40 años, tiene a la venta su piso desde hace cinco meses y el número de personas que se han interesado se cuenta con los dedos de una mano. «A veces se ve en las estadísticas que la compraventa baja, pero no el 100%; es decir, algo de movimiento hay», se lamenta.

Los expertos sostienen que las cifras actuales que ofrece el INE sobre operaciones -las últimas son relativas al mes de mayo del 2008- no reflejan el parón real del mercado porque se están computando como compraventas adquisiciones sobre plano que se hicieron hace dos o tres años, pero que se registran ahora por haberse firmado el contrato definitivo.

«Eso es lo que explica un aparente movimiento que no es real y hace que algunas provincias tengan incrementos interanuales en el número de operaciones», precisan en la Asociación Gallega de Inmobiliarias. Las consultoras del sector aconsejan a los usuarios pasarse al mercado del alquiler ante el parón total de las operaciones de compraventa. «Tal y como están los tipos y el encarecimiento del coste de la vida nosotros le decimos a los clientes que, por el momento, puede compensarles alquilar: en las ciudades hay pisos desde los 450 euros y la compra supone más del doble», afirma Felipe Rey, asesor inmobiliario.