El drástico frenazo que ha sufrido el mercado inmobiliario tiene su máxima expresión en la segunda residencia -el ocio es de lo primero que se prescinde en épocas de vacas flacas-, pero también en la compraventa de vivienda usada. Vigo, la ciudad con los pisos más caros de Galicia, constituye un buen ejemplo .Un seguimiento del precio de los inmuebles a la venta durante los últimos meses permite encontrar con facilidad descensos que oscilan entre los 10.000 y los 60.000 euros. A mayor coste de la vivienda, mayor es la rebaja que experimentan. Por ejemplo, un piso en la calle Areal de 200 metros y 5 habitaciones que hace tres meses se ofertaba en las agencias a 1.150.000 euros ha bajado hasta los 950.000. Otro caso similar en la plaza Elíptica: una vivienda de 350 metros y tres habitaciones que en enero costaba 805.000 euros vale ahora 750.000. La rebaja es apreciable también, aunque en menor medida, en los pisos más baratos. En Urzaiz, un inmueble de 3 habitaciones y 140 metros que en semana santa se ofertaba en 210.000 euros se vende ahora en 200.000.
Malos augurios
La consultora Forcadell sostiene que España se enfrenta a una «larga crisis inmobiliaria» en la que, de momento, el precio de la vivienda está bajando «mucho», con descensos de hasta el 20% en el segmento de la segunda mano, según un informe elaborado por esta propia compañía y la Universidad de Barcelona (UB).
El trabajo, elaborado recientemente, constata que prácticamente «nadie vende nada» y destaca que en España «no faltan» viviendas, sino que «sobrarán» hasta un millón a finales de este año.