Reclaman la creación de la policía fiscal y reformas «organizativas» para investigar «en profundidad»
ECONOMÍA
Pese a la dureza de sus críticas, los inspectores matizan que, en lo que respecta a la asistencia al contribuyente, la Administración española ha demostrado «gran brillantez». «En ese aspecto hay que quitarse el sombrero y así lo reconocen otras Administraciones europeas. Pero esto contrasta con la lucha contra el fraude fiscal, en el que no se está haciendo todo lo que se debe para que esa situación cambie sustancialmente», explicó el portavoz.
Con la salvedad del control del fraude asociado a los billetes de 500 euros, José María Peláez no rebaja la intensidad de la carga y reclama medidas.
«Fundamentalmente son cuatro -subraya-: la creación de una policía fiscal, la reforma relativa del delito fiscal y la de la Ley General Tributaria, concretamente su procedimiento sancionador, y la lucha contra la delincuencia fiscal organizada. También pedimos reformas de carácter organizativo, pues precisamos incrementar los medios humanos y materiales para atajar el fraude».
La IHE considera imprescindible igualmente cambiar el método de trabajo: «Pedimos menor número de inspecciones, pero mayor calidad y profundidad en ellas. El problema es que los políticos tienen auténtica obsesión por el número. En las comparecencias parlamentarias queda mejor decir que el número de inspecciones ha superado al del año anterior».
Fuentes de la AEAT defendieron la eficacia del Plan de Prevención del Fraude, del que afirmaron que «ha supuesto, en los tres años que lleva funcionando, unos ingresos directos de cerca de 20.000 millones de euros». Las mismas fuentes afirmaron que los inspectores «estaban satisfechos» con la lucha contra el fraude, pero que otra cosa era que pidieran cambios legislativos para mejorar su eficacia: «Eso ya es competencia del Gobierno y del Parlamento, no nuestra».