Bruselas teme que la crisis se agrave por las pérdidas que oculta la banca

Juan Oliver

ECONOMÍA

Cree que el sector puede esconder aún hasta la mitad del multimillonario agujero de las hipotecas basura

14 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las pérdidas que ha sufrido la banca europea a causa de las operaciones relacionadas con las hipotecas basura aún no han trascendido en su totalidad, y cuando lo hagan la noticia podría agravar sustancialmente la inestabilidad de los mercados financieros y la crisis generalizada que vive la economía de la Unión Europea (UE). Así lo creen las autoridades económicas comunitarias, que temen también que el estancamiento financiero agudice los problemas de liquidez de muchas entidades de la Unión.

Los cálculos sobre las pérdidas que han provocado en Europa los créditos basura van desde los 176.000 millones que estimó en abril el Fondo Monetario Internacional hasta los 260.000 millones del cómputo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Los expertos creen que los bancos solo han reconocido hasta ahora entre el 50 y el 75% del tamaño real del agujero, por lo que las pérdidas no desveladas podrían llegar a los 50.000 millones de euros. Algunos analistas rebajan esa cifra a menos de 35.000 millones.

«Un largo camino»

«Queda un largo camino por recorrer. En los últimos meses ha ido mucho capital a cubrir las pérdidas en Estados Unidos, pero no tanto a Europa. Y si ese capital no se repone, seguirá reduciéndose la capacidad de crédito de los bancos de la UE», aseguró el viernes un alto cargo de la Comisión, poco antes de que se hiciera público que el Banco Nacional de Dinamarca había tenido que intervenir el Roskilde Bank, una entidad de tamaño medio ahogada por las pérdidas. Un día antes, dos de las mayores compañías hipotecarias estadounidenses se desplomaron en la Bolsa de Nueva York.? Los expertos estiman que el boquete europeo de las subprime que aún no ha trascendido se reparte a partes iguales entre la eurozona y el resto de la UE, con peligro especial en el Reino Unido, tanto por el exagerado tamaño de su burbuja inmobiliaria como por la exposición de sus bancos a operaciones de riesgo en Estados Unidos.

Bruselas estima que España está menos expuesta porque a sus bancos y cajas la crisis les ha cogido bien provisionados para enfrentar las amenazas de impago y, sobre todo, sin créditos basura. Pero la Comisión advierte de dos peligros: por un lado, el aumento de la morosidad, «que empieza ya a hacer daño», y por otro los crecientes problemas de liquidez, que lastrarían la recuperación de gran parte de su negocio y, además, impedirían la revitalización del crédito.

Frenazo

Este ya se ha congelado en el caso de los préstamos concedidos a las economías familiares, pero su ritmo empieza a ralentizarse también en la financiación de inversiones productivas. A eso se suma el frenazo en la construcción, que, según los responsables de la Comisión, ha sido mucho más rápido y drástico de lo esperado. «Veremos qué pasa en los próximos meses», señalan.