Catorce destinos en Europa del Este, América y África centran la mayoría de las operaciones
ECONOMÍA
La lista de países atractivos para los promotores inmobiliarios gallegos crece cada año. A medida que se exploran mercados, las empresas se animan en mayor medida a desviar sus inversiones.
Las predilecciones se ciñen a catorce países, que concentran más del 95% de las inversiones que han salido de la comunidad entre el año pasado y lo que va del 2008. En el continente americano, las apuestas son Brasil (en pleno auge ahora del turismo residencial), la República Dominicana, Costa Rica, México, Panamá (donde comienza ya a hablarse de una burbuja inmobiliaria), y Estados Unidos (primordialmente Nueva York y Miami).
África y Europa del Este
En África, dos destinos se llevan la palma: Cabo Verde, al que los promotores llaman la Fuerteventura de hace 15 años, y Marruecos, el sempiterno destino turístico por excelencia.
Europa del Este ofrece grandes oportunidades en Rumanía, donde los precios crecen ahora como lo hicieron en España en la década de los noventa. Polonia, según los profesionales, comienza a saturarse. Pero a cambio hay buenas oportunidades en Hungría, Chequia, Eslovenia o algunas otras ex repúblicas soviéticas.
Para Juan José Yáñez, de Aproinco, «este tipo de operaciones atraen fundamentalmente a las inmobiliarias medianas o grandes, que son las que cuentan con infraestructura suficiente para abrir oficinas en otros países y formar sociedades nuevas en el extranjero». Pero lo cierto es que en el último año, incluso las inmobiliarias pequeñas han buscado fórmulas para unirse en inversiones conjuntas y suplir sus carencias.
Despachos de abogados como Garrigues y Cuatrecasas tienen abiertas oficinas para las representaciones gallegas en Europa del Este y en Latinoamérica. Mientras el mercado languidece en Galicia, el filón mundial comienza a cobrar cada vez más cuerpo.