El Gobierno inyecta a la economía 10.000 millones para atajar la crisis

Tatiana López

ECONOMÍA

Solbes rechaza ante la asamblea del FMI las previsiones pesimistas sobre el crecimiento español

14 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El recién nombrado vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró ayer en Washington que la economía española recibirá una inyección de 10.000 millones de euros gracias al plan de choque elaborado por el Gabinete para hacer frente a la desaceleración que sufre el país. La batería de medidas, que se aprobará el próximo viernes en el primer Consejo de Ministros de la legislatura, incluirá también la ya anunciada rebaja tributaria a los contribuyentes de 400 euros, la mitad de los cuales ya serán descontados de la retenciones de las nóminas de junio.

El ministro, que se encontraba en la capital estadounidense en el marco de la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, quiso referirse también a las previsiones realizadas a principios de esta semana por el FMI, que auguran un crecimiento a la baja de la economía española del 1,8%, más de un punto por debajo de la previsión del Gobierno de Zapatero. A este respecto, Solbes aseguró que si bien «hay un riesgo para la economía, la realidad que nosotros percibimos en estos momentos es muy distinta», una apreciación que «también es compartida por países como Alemania o Francia».

Para justificar esta diferencia de criterios, el vicepresidente económico aludió a tres factores específicos de la economía de nuestro país. El primero de ellos es la existencia de unas normas específicas en el sistema de provisiones, «mucho más restrictivas por ejemplo que en países como Estados Unidos», algo que, opinó Solbes, evitó la existencia en España de «créditos subprime » y, «unido a la supervisión bancaria, han permitido confiar en la liquidez del sistema español».

Como segundo factor, Solbes destacó «el mayor potencial de crecimiento de la economía española, la mayor capitalización de las empresas y las familias, y la flexibilidad del mercado laboral», lo que en su opinión permite pronosticar una mejor capacidad de reacción que otras crisis similares del pasado ante un escenario de deceleración económica.

Más capacidad de absorción

«Estos factores deberían traducirse en una mayor capacidad de absorción y de una forma mucho menos traumática que en ocasiones anteriores», aseguró el ministro, que como último ingrediente citó el «gran trabajo realizado por el Gobierno, centrado en mejorar la pasada situación fiscal», lo que implicaría también en un reducimiento de la deuda.

Por otra parte, y ya dentro del marco de las reuniones bilaterales mantenidas en Washington, el vicepresidente económico se mostró satisfecho con los resultados obtenidos, y cuyo máximo resultado habría sido la ampliación del sistema de cuotas de nuestro país en el Fondo Monetario Internacional. Concretamente, España se posicionaría en estos momentos como «el país industrializado que más ha aumentado su cuota dentro de la institución, un 0,22%, y tras pasar de una cuota del 1,36% a otra del 1,44%».

Entre los países que también habrían incrementado su cuota de voto en la institución se encontrarían también China, Corea, la India, México y Brasil, mientras que potencias como Canadá la reducirían, y Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia (4,95%) y el Reino Unido seguirán siendo las naciones con mayor representación.

Ya dentro del mercado inmobiliario e interrogado sobre si una caída de los precios podría en algún aspecto resultar beneficioso para la economía familiar, el ministro Solbes respondió que «como en cualquier otro movimiento, una cierta caída tiene elementos positivos y negativos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que a largo plazo significaría un aumento del precio, ya que aumentaría la demanda», concluyó, no sin antes añadir que «el Gobierno no contempla ninguna medida general para fijar el precio de la vivienda, ya que eso corresponde estrictamente a las leyes del mercado».