La empresa valora las pérdidas por los sabotajes de Mesía, Silleda, Palas y Frades en 20.000 euros
11 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Personas no identificadas vertieron 40.000 litros de leche, almacenados provisionalmente en cuatro remolques, pertenecientes a la empresa lucense Leite Río. Los vehículos, que aparecieron pintados con la palabra ladróns y algunos de ellos con las ruedas deshinchadas, estaban aparcados en Silleda, Mesía, Frades y Palas. Un quinto vehículo, estacionado en la zona de Vilalba, apareció con pintadas y con la llave de la cisterna abierta. Esta estaba vacía. En Frades, además de la de Leite Río, descargaron otra cisterna perteneciente a Lactalis, cargada con 5.000 litros. Esta acción coincide con una nueva bajada de los precios de la leche al productor.
Las pérdidas y los daños causados fueron valorados por fuentes de la industria lucense, que admitió que había bajado los precios 9 céntimos, en 20.000 euros. Incluyen no solo el valor de la leche, sino también los desperfectos en los vehículos y los gastos de transporte de la recogida en las granjas.
Ante el sabotaje sufrido por vehículos de su empresa, el administrador único de Leite Río, Jesús Lence, anunció que hoy no habría recogida en las rutas afectadas y que esta no se reanudará hasta que los ganaderos garanticen seguridad en el transporte. Llegó incluso a sugerir que creen escoltas para acompañar a las cisternas. Esta decisión afectará a más de 150 ganaderos, según fuentes de la propia industria.
Ante estas manifestaciones de Lence, el secretario xeral de Unións Agrarias, Roberto García, advirtió que actuarán «con contundencia» contra Leite Río si suspende la recogida. García advirtió al industrial lucense que «tenga cuidado» con las decisiones unilaterales que tome, y le instó a que presente denuncias, pero que no adopte medidas contra ganaderos que no tienen nada que ver con estos incidentes.
Río presentó denuncias a través de los transportistas. Fuentes de la empresa indicaron que en ningún momento sus recogedores vieron a encapuchados, con bufandas y pasamontañas, vertiendo la leche de las cisternas que estaban aparcadas a la espera de completar la recogida. El sistema utilizado es el trasvase a cubas más grandes de la leche recogida en cisternas en las propias granjas. Estas cubas están aparcadas en puntos estratégicos, y luego se trasladan a las fábricas.
En el concello pontevedrés de Silleda, la denuncia la presentó la empresa Distribuciones y Transportes Andrés Iglesias S.?L., de Vedra, que valoró las pérdidas en 3.000 euros. El tanque que vaciaron, con 6.700 litros, estaba en la parroquia de Negreiros, en un tramo de la antigua N-525. El conductor estuvo ausente media hora.
La leche vertida pertenece a explotaciones de la cooperativa Indega, la mayor de Pontevedra, que comercializa al día 85.000 litros y es casi el total de la leche que recoge Río en la comarca de Deza. El presidente de la cooperativa, José Rey Colmeiro, aseguró que los ganaderos de Indega están en la línea del malestar general por la caída de precios y precisó que precisamente para la tarde del hoy tiene fijada desde hace días una reunión con la empresa en Lugo para negociar el precio de marzo.
Nuevas reuniones
En febrero, Río bajo tres céntimos a la cooperativa de Silleda. Si como se anuncia baja seis céntimos en la producción de marzo, serían nueve en dos meses, algo muy alejado de las expectativas existentes entre los ganaderos de la zona, que se sitúan en un tope de seis céntimos. «Non temos información directa da empresa de canto van baixar en marzo -apuntó Colmeiro-, aínda que xa estamos case a mediados de abril. Ímolo negociar mañá [por hoy], pero non estamos dispostos a aceptar os seis céntimos máis de que se fala para a produción de marzo. Depende do que pase na reunión, tomaremos decisións, pero primeiro falaremos, é o mínimo». Rey no cree que Río deje de recoger hoy la leche a Indega.
En el concello coruñés de Frades, las cisternas estaban aparcadas ante una cooperativa. Una de ellas era de Leite Río y la otra de Lactalis. Aparte de las pintadas con «ladróns», los vehículos no presentaban otros daños. Hasta el lugar de los hechos se trasladó el propio alcalde, José Miguel Prado, quien declaró que nadie sabía cómo había ocurrido. «Está claro -dijo el alcalde- que los responsables de este acto vandálico estaban organizados: sabían muy bien cuándo y dónde actuar».
En abril del 2006, en Mesía y Frades, vertieron otros 11.000 litros de leche de Leite Río, coincidiendo con una bajada de precios. En aquella ocasión los saboteadores viajaron a estos dos puntos en dos autobuses y en una docena de turismos, según fuentes de la propia empresa.