La Comisión Europea anunció ayer que presentará una nueva denuncia contra España, esta vez porque entiende que tanto la normativa estatal sobre comercio (de horarios y licencias) como la propia que rige a nivel autonómico dentro de Cataluña limitan la libertad de establecimiento de las compañías de distribución comercial, una queja reiterada por estas desde hace años.
Las autoridades comunitarias han tomado esta decisión después de que ambos Gobiernos no hayan adoptado, en la práctica, medidas dirigidas a cambiar dicha situación, pese a ser requeridos en tal sentido desde Bruselas el pasado 23 de octubre a través de un dictamen motivado.
Los responsables europeos tienen su principal elemento de queja en la llamada segunda licencia autonómica, que depende de las comunidades y que las grandes superficies critican por la falta de uniformidad a nivel nacional.