A partir del próximo martes, 1 de abril, y hasta el 30 de junio, el Ministerio de Industria aplicará la nueva tarifa de la bombona de butano, que en este trimestre se incrementa casi en un 9% -concretamente un 8,96%-, alcanzando el récord de 14,10 euros. Así lo notificó ayer el departamento de Joan Clos, achacando la subida al encarecimiento del coste de la materia prima.
El caso es que quienes aún utilizan el butano en sus hogares tendrán que pagar ahora por cada bombona de 12,5 kilos 14,10 euros en lugar de los 12,94 que abonaban desde el 1 de enero, de modo que el nuevo precio se traduce en una subida de 1,16 euros por botella. Facua-Consumidores en Acción calificó el aumento de «brutal», pues en este trimestre su precio será más del doble del IPC del último año.
Esta organización lamentó que Industria establezca las revisiones teniendo solo en cuenta las fluctuaciones en los costes de la materia prima, los fletes y el tipo de cambio, y reclamó que se ponderen también los intereses de los usuarios.
El ministerio explicó que el precio obedece a la variación en los mercados internacionales de los tres factores principales que componen la fórmula con la que se calcula trimestralmente el precio máximo: el coste de la materia prima, que se incremento un 21,24%; el de los fletes, que se redujo un 11,8%, y un aumento del tipo de cambio en dólares por euro del 2,87%.
Pese a su incremento récord, Industria insiste en que el precio de la bombona de butano en España es «muy inferior a los de los países de nuestro entorno», y pone como ejemplo a Portugal o Francia. En el primer país, el precio medio actual de la botella de 13 kilos -incluido el reparto domiciliario- es de 21,50 euros por bombona, mientras que Francia aún está por encima, ya que la botella de 13 kilos tiene actualmente un precio medio de 26,50 euros.
Adiós a las pequeñas bajadas
El precio del butano experimentó un ascenso mantenido entre los años 1994 y 2006, pasando de 5,79 euros la botella a doblar su coste, colocándose en abril del 2006 en 12,35 euros.
Tras estos doce años de incremento progresivo, la bombona volvió a rebajarse en julio del 2006, lo que supuso el primer descenso del precio en dos años, situándose en 12,13 euros. Un trimestre más tarde se repitió la situación a la baja, pero en aquella ocasión con mayor cuantía, al reducirse el precio casi un 3%. Las oscilaciones se mantuvieron en el 2007, ya que en los tres primeros meses del año se pagó la botella a 11,78 euros, es decir, una subida mínima de 8 céntimos con respecto a la última modificación.
Pero el pasado año proseguiría con una nueva bajada, la que puso el combustible a 11,53 euros entre abril y junio. En cualquier caso, el respiro para los bolsillos duró poco, pues en el último trimestre el butano costaba 12,29 euros, que el 1 de enero se incrementaron 65 céntimos, hasta los 12,94 euros la bombona.
De mantenerse la apreciación del euro y el coste de la materia prima, todo apunta a que la del martes no será la última alza del precio a corto plazo.